Entrevista a Pilar Galán

paraíso posible, de Pilar Galán (De la Luna Libros, 2012)

 

“Con crisis o sin crisis, como decía Píndaro, el hombre no es más que el sueño de una sombra. Por eso mis personajes son frágiles, porque he tratado de reflejar una mirada sobre lo que me rodea, sobre este bombardeo de malas noticias que nos hacen sentir criaturas indefensas, a merced de fuerzas incontrolables”.

Pilar Galán

LAS ENTREVISTAS DE NARRATIVABREVE.COM

Pilar Galán

Paraíso posible

De la luna libros, Mérida, 2012

Hoy charlamos con Pilar Galán, una de las voces más representativas de la literatura extremeña contemporánea. Licenciada en Filología Clásica por la UEX, alterna la docencia en un instituto con la actividad literaria. Ha ganado más de veinte premios de narrativa y es autora de libros de relatos como El tiempo circular (Editora Regional de Extremadura), Manual de ortografía y Diez razones para estar en contra de la Perestroika (de la Luna Libros) y de las obras de teatro Los pasos de la piedra(de la Luna Libros) o Miles Gloriosus (Cuentos ciudades patrimonio). Suyas son también las novelas Pretérito imperfectoOcrán-sanabúNi dios mismo y Grandes superficies, publicadas en la editorial emeritense de la Luna Libros. Es profesora de talleres literarios, mantiene desde 2005 una columna de opinión en El Periódico Extremadura y colabora en el programa de radio Mirar para ver (Canal Extremadura).

El motivo de esta entrevista es la reciente publicación de paraíso posible (De la Luna Libros, Mérida, 2012), una colección de treinta relatos, alguno de ellos muy breves, resultado de “historias que nacen y se ramifican, surgen en los semáforos, piden paso en la carretera, hablan de niños que crecen…”.

 

Francisco Rodríguez Criado: Una mujer que nunca ha recibido una declaración de amor, una princesa que es destronada por su hermano menor, una mujer a quien abandonan mediante un MSN desconsiderado, una joven que trabaja siete días a la semana, un hombre que mantiene relaciones con las estudiantes para sentirse más joven, una esposa que aguanta estoicamente estas infidelidades, un profesor que cae en las garras de un antiguo alumno (ahora monitor de un gimnasio)… La inmensa mayoría de los personajes de este libro parecen seres desvalidos, incapaces de sobreponerse a las amarguras del día a día. ¿Se podría decir que paraíso posiblees un análisis narrativo sobre la fragilidad humana en estos tiempos tan difíciles? ¿Eras consciente mientras escribías estos cuentos de la fragilidad de los personajes?

Pilar Galán: El hombre siempre ha sido frágil, y ha vivido ignorante de su condición mortal, quizá porque así debe ser para poder levantar la urdimbre de los días. Estos tiempos son difíciles, porque pertenecen al clásico ciclo narrativo y vital de ascensión, caída y quizá, con el tiempo, redención. Ahora mismo nos creemos incluso más frágiles de lo que somos, pero nuestro estado es el mismo de siempre. Con crisis o sin crisis, como decía Píndaro, el hombre no es más que el sueño de una sombra. Por eso mis personajes son frágiles, porque he tratado de reflejar una mirada sobre lo que me rodea, sobre este bombardeo de malas noticias que nos hacen sentir criaturas indefensas, a merced de fuerzas incontrolables.

 

F.R.C.: La contracubierta de paraíso posible (lo escribo en minúsculas, tal como viene impreso en la portada) arranca de este modo: “Escribir cuentos es dar marcha atrás, dicen. Ya que has probado la novela, para qué andar en miniaturas que no se miden en capítulos”. Esto me recuerda al último libro de Juan Ramón Santos, Palabras menores, título irónico de su último libro de relatos (alguien le dijo que “escribir una novela son palabras mayores”).

¿Por qué crees que el relato está tan mal considerado por algunos lectores en relación con la novela?

P.G.: Todavía hoy me siguen preguntando si escribo cuentos para niños, porque los cuentos son para niños ¿no, Pilar? Parece que se confunde duración con calidad. Un libro de ochenta páginas, sea novela o cuento, no es consistente. Valen las sagas, los detectives, los novelones… Eso es literatura que vende, eso es un trabajo serio. Los cuentos parecen entretenimientos, apuntes para algo mayor. A lo mejor los relatos están tan mal considerados porque requieren esfuerzo, una lectura más atenta que una novela, donde puedes distraerte unas páginas. En un cuento bien hecho, el lector está en tensión narrativa desde el principio.

 

F.R.C.: La narradora de uno de los cuentos del libro, “La princesa destronada”, dice que “con el paso del tiempo entendí que la infancia es el único paraíso posible”. ¿Crees que la literatura es un intento de recuperar ese paraíso que dejamos atrás, esto es, la infancia?

P.G.: Siempre cuento una anécdota de uno de mis alumnos. En septiembre, cuando le pedí que me entregara una redacción sobre el verano, me escribió el mejor ejercicio de selección de material narrativo que he leído nunca. Todos aquellos que hemos pasado una infancia rural, llena de veranos de pueblo, todos aquellos que aspiramos a escribir deberíamos releer esta redacción. Mi alumno decía así: en verano, voy a la piscina de mi pueblo y me tiro y me salgo y me tiro y me salgo y me tiro y me salgo… Así hasta llenar un folio. A lo mejor escribir no es otra cosa que tratar de volver a ese estado de plenitud dichosa de días de verano sin otra preocupación que esperar a que se pusiera el sol para poder salir a la calle.

 

F.R.C.: En cuentos como “Despedida” o “TQ 1Webo” nos ofreces una mirada irónica, amable incluso, sobre usos poco académicos de la lengua castellana (tacos en el primer cuento y el lenguaje apocopado de los MSN en el segundo). Como profesora de instituto, ¿qué opinas sobre la distorsión que muchos jóvenes hacen del idioma de Cervantes? ¿Crees que debemos escandalizarnos o por el contrario deberíamos aceptar sin dramas esa heterodoxia lingüística?

P.G.: Creo que se deben diferenciar los registros. Yo no admito ni uso (al menos trato de hacerlo) en mis clases o en el ámbito académico o profesional un nivel que se aparte de la norma. Lo mismo que corrijo un vulgarismo también corrijo un xq por una conjunción causal. Otra cosa es que valore la creatividad y la economía lingüística de un tq, por ejemplo. Y en cuanto a los tacos, por muy voz malsonante que sean, hay que reconocer su contundencia y su expresividad, por más que no deban usarse en todas las situaciones.

 

F.R.C.: Por cierto, ¿cómo ven tus alumnos la figura del escritor? Siempre pensamos en jóvenes estudiantes fascinados por deportistas, músicos o actores… Pero cuesta imaginarlos entusiasmados por Oscar Wilde o Henry James… ¿Hay estudiantes realmente interesados por la literatura más allá de la necesidad de aprobar la asignatura?

P.G.: Para los alumnos los escritores suelen ser gente extraña, un poco al margen de sus intereses. Y sí existen alumnos realmente interesados, claro que los hay, no a la manera de los seguidores de Ronaldo o Messi, por supuesto. Para algunos, la literatura de pronto supone el descubrimiento de que alguien ha puesto palabras a lo que ellos sienten, o piensan, y a partir de ahí, el camino queda abierto. Y para un profesor, cuando pasa, cuando encuentra a un alumno que pide más, que se deja atrapar, supone al menos la certeza de que llega lo que hace, de que tiene algún sentido.

 

F.R.C.: Y para terminar, ¿podrías recomendarnos un poema para la sección 1001 Poemas?

Odi et amo. Quare id faciam, fortasse requiris.
Nescio, sed fieri sentio et excrucior.
Catulo, Carmen 85.

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