Cristiano y el fuego amigo

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cristiano
Cristiano Ronaldo, fuente de la imagen

CRISTIANO Y EL FUEGO AMIGO

Francisco Rodríguez Criado

Hace dos semanas algunos medios de comunicación orquestaron una campaña –para animar el cotarro o simplemente por la vanidad de comprobar lo fácil que es manipular a la grey– en contra de Cristiano Ronaldo. Escuchamos a miembros de peñas madridistas quejarse abiertamente del comportamiento de la estrella lusa en el campo de fútbol, y añadieron que tal vez interesaría “venderlo” o “canjearlo” por Silva y Mata. Cristiano no sonríe, Cristiano no bota de alegría cuando marca, Cristiano está como ausente en los partidos contra el Barça, Cristiano es demasiado individualista y engreído. Todo esto dicen de quien es el máximo goleador de Europa, y lo dicen, insisto, algunos aficionados del propio Real Madrid. ¿¡Quién necesita enemigos cuando tiene el fuego amigo en casa!?

Si lo que estos exquisitos aguafiestas desean es alguien que sonría durante noventa minutos y alfombre con pétalos de rosa el terreno que pisan sus compañeros, deberían convencer a Florentino para que fiche a Anne Igartiburu como compañera de Benzema en la delantera. El mejor comportamiento que debe tener un delantero es marcar goles, y Ronaldo ha batido todos los récords con la camiseta blanca. Este año lleva 27 en 24 jornadas. Si no sonríe será porque no le quedan fuerzas.

Ya sabemos que Cristiano no es Messi, pero Messi tampoco es Cristiano. Uno habla demasiado y al otro le cuesta más articular una frase que regatear a cinco rivales. Pero la gran diferencia no está en ellos sino en el trato que reciben de sus equipos. Messi vive entre algodones mientras que Cristiano ha de ir con chaleco salvavidas para resguardarse del fuego amigo.

(Artículo publicado en El Periódico Extremadura el miércoles, 15 de febrero de 2012).

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