Opiniones de un corrector de estilo: Adiós a las comillas de sargento

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comillas de sargento
Galones de sargento. Fuente de la imagen

Opiniones de un corrector de estilo (24): Adiós a las comillas de sargento

Usamos las comillas para indicar dónde empieza y dónde termina una cita. De esta manera alertamos de que el texto en cuestión ha sido dicho o escrito por un tercero. Ejemplos:   

Pedro me dijo: “Yo no he tenido la culpa”. 

Como escribió Martín Lutero, “El pensamiento está libre de impuestos”. 

Antiguamente se usaban mucho las comillas latinas, también llamadas de sargento porque tienen forma de galones (« »). Pero como vivimos en tiempos de paz donde conviene desmilitarizarse, ese tipo de comillas ha caído en desuso en favor de las inglesas (“ ”), que son dignas de pasarela.

Yo utilizo en este blog las que trae el editor de textos por defecto (” “), que son más de andar por casa, pero si queréis ir a la moda, no hay nada como escribir comillas inglesas, que son guapas, altas y con curvas bien pronunciadas. 

 

Francisco Rodríguez Criado es escritor y corrector de estilo.

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