Opiniones de un corrector de estilo (42): La mala puntuación de García Márquez y de José Saramago

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Escritor portugués José Saramago.

Opiniones de un corrector de estilo: La mala puntuación de García Márquez y de José Saramago

Si algo agradezco a los comentaristas deportivos es que no hablen de literatura nunca (o casi nunca). Todavía me acuerdo, ay, de aquella tarde aciaga en la que, durante la retransmisión de un partido de fútbol, uno de los lumbreras al micrófono dijo muy confianzudo que García Márquez puntúa muy mal. ¡De puro asombro estiré mis orejas a lo bulldog francés! Pero aún faltaba un segundo asalto “cultural”. Ese mismo comentarista -al dictado de un pajarito- dijo minutos después que no era García Márquez quien puntuaba mal sino José Saramago. (¡”Aparten a estos hombres de mi cocaína!”, pensé subiéndome por las paredes. “Puestos a afear fallos gramaticales a escritores, ¿por qué estos comentaristas del deporte rey eligen, ni más ni menos, a dos Premios Nobel de Literatura? Merecerían cien años de soledad por su atrevimiento).

En fin. Empecé a sentir los primeros síntomas del infarto de miocardio, que por suerte no fue a más porque los sabios del micrófono pronto abandonaron las clases de gramática a favor de la retransmisión de los goles. Confieso que me hubiera gustado explicarle al lumbreras de turno (pajarito incluido) que Saramago era un escritor que puntuaba maravillosamente bien, con una técnica preciosista y efectiva que le permitía aligerar la transición entre la voz del narrador y la de los personajes, otorgando nuevos usos a la coma, al punto y a la mayúscula inicial. No obstante, no llamé al programa de radio para quejarme de que estuvieran haciendo el ridículo y maleando de paso a los estudiantes de literatura (gesto inútil, pues ya se malean ellos solos). Como eterno indignado pasivo que soy, apagué el transistor y me fui al parque a pasear a mi querida Vilma Warf, ese bulldog maravilloso que tampoco habla nunca (o casi nunca) de literatura.

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