Una España de altos vuelos

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avión de Iberia
Avión de Iberia. Fuente de la imagen

El 93 % de los pilotos de Iberia rechaza el acuerdo de ERE propuesto por el mediador, el catedrático Gregorio Tudela. Sus razones tendrán, pero mientras tanto España sigue sin levantar el vuelo. Nos faltan muchas cosas para poder elevarnos a los cielos, y no solo pilotos. Se diría que nos falta el avión, el aeropuerto, la pista e incluso las ganas. Lo que sobran son pasajeros maltrechos que han sido abandonados en la sala de embarque.

UNA ESPAÑA DE ALTOS VUELOS

Francisco Rodríguez Criado

El 93 % de los pilotos de Iberia rechaza el acuerdo de ERE propuesto por el mediador, el catedrático Gregorio Tudela. Sus razones tendrán, pero mientras tanto España sigue sin levantar el vuelo. Nos faltan muchas cosas para poder elevarnos a los cielos, y no solo pilotos. Se diría que nos falta el avión, el aeropuerto, la pista e incluso las ganas. Lo que sobran son pasajeros maltrechos que han sido abandonados en la sala de embarque.

El ministro de economía Luis de Guindos ha afirmado –con el apoyo del presidente– que España crecerá a partir del próximo año. Esta podría ser una buena noticia si no fuera porque ya la hemos escuchado en varias ocasiones –retrasando cada vez más la fecha de los brotes verdes– y porque tampoco nos dicen en qué medida vamos a crecer. No es malo que los políticos envíen a la ciudadanía mensajes cargados de optimismo, pero estamos cansados de que nos vendan lo que podría pasar en el futuro. Los españoles no queremos un presente en futuro sino que aspiramos a que ese futuro vagamente prometedor se haga presente, ¡y lo queremos ya! Muchas familias se desangran mientras el gobierno les promete una transfusión de sangre –seguramente insuficiente– a partir de 2014.

La tarea de Mariano Rajoy no es nada sencilla: no solo tiene que lidiar contra la mala economía sino que tiene que lidiar también contra el mal tiempo. Su misión es pilotar un avión maltrecho y escaso de combustible cierto día de niebla en una pista que está en obras. Buenas intenciones no le faltan, pero desde la sala de embarque a muchos nos parece que aún le faltan algunas horas de práctica de vuelo.

(Artículo publicado en El Periódico Extremadura el miércoles 10 de abril de 2013).

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