España, una mala posada

Parafraseando a Santa Teresa de Jesús podemos convenir que España es una mala noche en una mala posada. Conscientes de la imposibilidad de cambiar de noche y de posada, nos hemos limitado a cambiar de posadero. Tras el duro ajetreo del camino, los caminantes buscábamos en la posada un feliz descanso para nuestros pies doloridos.