Los mejores 1001 Poemas de la Historia (7): “Tenebrae”, de Paul Celan

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someonePrint this page

Paul Celan (1920-1970)
 
Amador Vega, profesor de historia de las religiones de la Universidad Pompeu Fabra, en su texto “La pasión de la nada. Obra poética de Paul Celan”, que recoge su conferencia en el ciclo Pasiones literarias, elogia el poema “Tenebrae”, uno de los preferidos del propio autor.

 

La producción de estos años no consigue despegarse del recuerdo de la Shoah y el marco religioso de un judaísmo cristianizado por las imágenes de la pasión, como es el caso del poema “Tenebrae” (1975), del ciclo Sprachgitter (1959), uno de los textos más impresionantes de lo que podría entenderse como un nihilismo religioso profundo. Celan confesó a Otto Pöggeler, el discípulo católico de Heidegger, que se trataba de uno de sus poemas preferidos.

Amador Vega, Pasiones literarias, Ediciones del Bronce, 2001

TENEBRAE

(poema)

Paul Celan

 
Cerca estamos, Señor,
cercanos y asibles.
 
Asidos ya, Señor,
unos en otros incrustados, como si fuera
el cuerpo de cada uno de nosotros
tu cuerpo, Señor.
 
Reza, Señor,
rézanos,
estamos cerca.
 
Torcidos íbamos, íbamos a inclinarnos
sobre la hondonada y la laguna.
 
Al abrevadero íbamos, Señor.
 
Era sangre, era,
lo que derramabas, Señor.
 
Brillaba.
 
Nos arrojó tu imagen a los ojos, Señor,
ojos y boca tan abiertos y vacíos, Señor.
 
Hemos bebido, Señor.
La sangre y la imagen que había en la sangre, Señor.
 
Reza, Señor.
Estamos cerca.
 
Paul Celan
(Versión de Daniel Nahmías y Juan Navarro).


narrativa_newsletterp

Artículos relacionados