Microrrelato de Francisco Rodríguez Criado: Amantes

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someonePrint this page

[vc_row][vc_column][vc_column_text]

 

 

amantes, magritte, Francisco Rodríguez Criado
Los amantes, de Magritte

 

Microrrelato de Francisco Rodríguez Criado: Amantes

Imposible ignorar la identidad de aquella mujer recostada sobre su pecho. Era su esposa, la madre de sus hijos, quién si no. Pero había regresado del sueño con tantos deseos de dar y recibir, que sucumbió a la fantasía más infame: pensó que era una desconocida y la estrechó cariñosamente entre sus brazos. Ella, envuelta aún en la resaca del sueño, no pudo sospechar que aquellos brazos dulces pertenecían a su marido. Nunca antes, reflexionaron cuando todo hubo acabado, habían sido tan infieles el uno al otro. El llanto de un niño, procedente de una de las habitaciones contiguas, no hizo sino agravar ese sentimiento. Y no por amor sino para repartirse la losa de la culpa, volvieron a abrazarse.


“Amantes” es uno de los treinta relatos incluidos en el libro Siete minutos.

Escuchar el podcast de “Amantes” en el blog “Taberna El Callao”, narrado por Javier Merchante y con música de Sydney Poma (Jamendo). Duración: 2:37.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_message color=”alert-info” style=”rounded”]

francisco rodriguezFrancisco Rodríguez Criado: escritor, corrector de estilo, profesor de talleres literarios y creador del blog Narrativa Breve. Ha publicado novelas, libros de relatos, obras de teatro y ensayos novelados. Sus minificciones han sido incluidas en algunas de las mejores antologías de relatos y microrrelatos españolas: El cuarto género narrativo. Antología del microrrelato español (1906-2011). Ed. Irene Andrés-Suárez (Cátedra, Madrid, 2012),Velas al viento. Ed. Fernando Valls (Los cuadernos del vigía, Granada, 2010), La quinta dimensión (Universidad de Extremadura, Mérida, 2009), Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español. Ed. Fernando Valls (Páginas de Espuma, Madrid, 2008), Histerias breves (El problema de Yorick, Albacete, 2006), Relatos relámpago (ERE, Mérida, 2006), etcétera. Es autor de El Diario Down, donde narra en primera persona sus experiencias como padre de un bebé con el Síndrome de Down. 

[/vc_message][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_carousel posts_query=”size:4|order_by:date|order:ASC|categories:46″ layout=”title,image,text” link_target=”_self” speed=”5000″ mode=”horizontal” slides_per_view=”4″ title=”Posts relacionados” thumb_size=”240×200″][/vc_column][/vc_row]

narrativa_newsletterp

¿Nos ayudas a mantener el blog con el precio de un café?

Artículos relacionados

2 comentarios en “Microrrelato de Francisco Rodríguez Criado: Amantes

  1. PEQUEÑAS HISTORIAS PUEBLERINAS

    Este relato tiene varios años y aún es tema de controversias.
    Sobre una loma en las afueras, se distingue espectral la casa embrujada. Corría la voz que a los niños que se atrevían a entrar en ella, los espíritus demoníacos les robaban su juventud y salían de allí convertidos en ancianos.
    A José y Alejandro, compañeritos de colegio, les obsesionaba la idea de romper ese mito y decidieron ser los héroes de la travesura más audaz conocida en el lugar.
    Flameantes las piernas, la adrenalina a mil que hacía latir sus corazones como tambores, una tarde noche entraron a la temible casa embrujada.
    Alumbrados por una linterna, en completo silencio, comenzaron a recorrer los cuartos que se mantenían increíblemente intactos, pese al tiempo en que nadie los habitaba.
    La tensión flotaba en el ambiente y al pasar de habitación en habitación, comenzaron a percibir bultos que se movían y escuchaban quejidos horribles que no sabían de qué rincón proveían. Su miedo era atroz; temblaban exageradamente, como si una corriente misteriosa atravesase sus cuerpos; el pánico había enronquecido sus voces y agarrotado sus músculos; sus pasos eran cada vez más lentos y más torpes. Dos siluetas negras y grotescas se proyectaban en las paredes, dando la sensación de ser ogros encorvados salidos de algún cuento de fantasmas. Al agotársele las pilas, decidieron huir de allí a la velocidad que sus tembleques y debilitadas piernas les permitían.
    La noche era cerrada y no se veían entre sí. Estaban terriblemente cansados, les dolía la cabeza y cosa extraña, a duras penas recordaban la dirección de sus hogares.
    José se despidió de Alejandro, ni bien consiguió llegar a su casa le contó a su padre lo que había hecho. Éste lo observó un largo rato como a un bicho raro, cuando pudo articular palabras, enfurecido, lo retó duramente:
    __¡¿Qué vamos a hacer ahora…?! ¡Cuando te vea tu madre…, mira cómo has quedado…!! –Le decía señalándole un espejo. José no sabía a qué atribuir su enojo hasta que su figura se vio reflejada en él.
    Lo insólita fue su reacción; ante la andanada de retos y reproches, no se le ocurrió mejor idea que aplicarle la misma norma de conducta que su progenitor le había impuesto a él desde niño. Apuntándole con su dedo índice le increpó severamente:
    __ ¡Más respeto jovencito; mire que está hablando con una persona mucho mayor que usted eh!

    JORGE LAVEZZARI

Deja un comentario