plumas estilográficas

Cuento de Mely Rodríguez Salgado: Solidaridad

script type="text/javascript" src="https://img.leadzutw.com/ads/lz_loader.js?ver=1.3">

microrrelato-mely-rodriguez-solodaridad

SOLIDARIDAD

Mely Rodríguez Salgado

(cuento)

No empuja el viento la embarcación, sino el coraje. La inquietud de los días previos, que forjó el sueño épico hacia la tierra del pan, ya queda lejos. Ahora es el miedo quien los atenaza y confunde sus esperanzas. Allá quedaron las arenas del Atlas, aquello que fue todo, sus raíces. Miedo, una y otra vez, sobre los abismos de un mar inhóspito, dispuesto a engullirlos. Jamás ningún poeta cantará su sórdido viaje. Abierta está la noche ante unos soldados silenciosos dispuestos a morir por un sueño de libertad, una utopía que nadie reflejará en un canto legendario, si acaso destacarán una crónica triste en un informativo. No hay noche más negra que la que acompaña al miedo. Todo se confunde en su feroz desamparo. Hay gaviotas nocturnas que chillan y hacen llorar; los acantilados aguardan, los niños alzan sus manos, quieren buscar estrellas de mar y llevárselas como tesoros; sus padres, encontrar un lugar donde enraizar de nuevo.

La arena dibuja huellas. La barca sin velas ni timón ha quedado varada en una playa solitaria que descubre rastros que escapan hacia tierra adentro. En los rostros cansados hay huellas de lágrimas salobres. Divisan frente a ellos campos sin alambradas, confines interminables que se abren magnánimos, tentadores. Ya se divisa un horizonte hacia los campos de la prosperidad. Meciéndose están las espigas. Ellos avanzan confiados, han olvidado el cansancio, el miedo. Aguardan. Entonces el sembrado, semejante al mar de Moisés, prometedor y abierto, los acoge y les señala el camino. Y un viento inventado y antiguo que los alentó un día, ahora los impulsa hacia la tierra prometida.

narrativa_newsletterp


Artículos relacionados

Deja un comentario

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.