Opiniones de un corrector de estilo: La lengua es un ser vivo

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La lengua es un ser vivo
La lengua es un ser vivo. Fuente de la imagen

Opiniones de un corrector de estilo: La lengua es un ser vivo

La lengua es un ser vivo. Es la reflexión que me hago mientras releo algunos textos que escribí hace años (no demasiados). Los leo para recordar tiempos pasados y para… corregirlos (¡ay, el cazador, cazado!). ¡Y qué remedio: los tiempos están cambiando y con ellos algunas normas de nuestra querida lengua!

Siguiendo los consejos de la RAE en su Ortografía de la Lengua Española de 2010 (la anterior Ortografía es de 1999), debemos escribir:


–El adverbio solo, sin tilde, en vez de sólo.

Ahora tanto el adjetivo como el adverbio se escriben sin tilde, incluso cuando hay anfibología, esto es, cuando se da una posible confusión, por doble sentido, en el mensaje. Pongamos un ejemplo. Dos amigos están hablando sobre su asistencia a la inminente boda de otro amigo común. Si uno de ellos dice “Iré solo a la misa” quiere decir que irá solo, sin compañía. Pero si dice: “Iré sólo a la misa”, quiere decir que irá únicamente a la misa, no se quedará al banquete (por ejemplo).

Bien, eso era antes. Ahora la tilde no cumple la misión de esclarecer los hechos, pues esa tilde ya no se escribe. En estos casos, para evitar la confusión, los académicos recomiendan reescribir la frase, lo cual podría obligarnos a añadir palabras.

Aporto una opción:

“Iré solo a la misa, no me quedaré al banquete”.

(Muerto el perro, se acabó la rabia). 

Guion en vez de guión.

Truhan en vez de truhán.

–Los pronombres demostrativos este, esta, estos, ese, esa, ese, aquel, aquella, aquellos, etcétera, en vez de éste, ésta, éstos, ése, ésa, ése, aquél, aquélla, aquéllos, etcétera.

Recordemos que estos demostrativos no llevaban tilde cuando eran adjetivos –tampoco ahora–, y que los pronombres demostrativos neutros –esto, eso, aquello– antes de los cambios tampoco llevaban tilde.

Exmarido, exjefe, expresidente, provida en vez de ex marido, ex jefe, ex presidente, ex-marido, ex-jefe (etc.), pro vida o pro-vida.

En cualquier caso, conviene consultar las normas que dicta la RAE sobre los prefijos, porque se las traen…

–Los cargos y tratamientos ya no se escriben con mayúscula inicial sino con minúscula: rey Felipe VI, papa Francisco I, ministro, presidente, señor, monseñor, don en vez de Rey Felipe VI, Papa Francisco I, Ministro, Presidente, Señor, Monseñor, Don. Estas palabras no se escriben en minúsculas, claro,  si van al comienzo de la frase.

Parecen cambios pequeños, a veces incluso nimios, ¿verdad? Pues sí, aparentemente lo son. Pero la escritura elegante es muchas veces una cuestión de pequeños matices. Y si uno quiere escribir (y corregir, en mi caso) de acuerdo a las normas que sugieren los académicos, no puede obviar las nuevas doctrinas.

Dicho esto, convendría no “denunciar” pequeñas incorrecciones sin saber si el texto en cuestión fue redactado antes o después de 2010.

La lengua, que es un ser vivo, a veces nos obliga a decir digo donde antes dije Diego.

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francisco rodriguezFrancisco Rodríguez Criado: escritor, corrector de estilo, profesor de talleres literarios y creador del blog Narrativa Breve. Ha publicado novelas, libros de relatos, obras de teatro y ensayos novelados. Sus minificciones han sido incluidas en algunas de las mejores antologías de relatos y microrrelatos españolas: El cuarto género narrativo. Antología del microrrelato español (1906-2011). Ed. Irene Andrés-Suárez (Cátedra, Madrid, 2012),Velas al viento. Ed. Fernando Valls (Los cuadernos del vigía, Granada, 2010), La quinta dimensión (Universidad de Extremadura, Mérida, 2009), Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español. Ed. Fernando Valls (Páginas de Espuma, Madrid, 2008), Histerias breves (El problema de Yorick, Albacete, 2006), Relatos relámpago (ERE, Mérida, 2006), etcétera. Es autor de El Diario Down, donde narra en primera persona sus experiencias como padre de un bebé con el Síndrome de Down. 

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