
Cada poco tiempo recibo algún email en el que se me solicita permiso (por parte de un colegio, de una editorial, de algún proyecto literario) para publicar alguno de los cuentos divulgados en este blog. Mi respuesta es forzosamente la misma: los derechos de autor de los cuentos aquí publicados no me compete.
Este blog no tiene otro objetivo a la hora de publicar los cuentos que actuar como mero difusor de la literatura, un canal de fomento a la lectura, si se quiere llamar así. Pero la responsabilidad de conceder (o no) permisos de publicación de aquellos cuentos que no son de mi autoría no me corresponde a mí sino a los autores o a sus descendientes. No sería coherente que alguien tomase decisión sobre la publicación en papel de mis textos solo el hecho de haberlos publicado en un blog. Pues lo mismo ocurre con los cuentos de otros autores: publicarlos en Narrativa Breve no me concede la menor autoridad sobre ellos.