Microrrelato de Fernando Iwasaki: La habitación maldita

Microrrelato, Fernando Iwasaki, La habitación maldita
Fuente de la imagen

Microrrelato de Fernando Iwasaki: La habitación maldita

Llegué sin reserva porque para eso soy cliente habitual, pero no quisieron darme la única habitación que les quedaba. A regañadientes me entregaron la llave y se ofrecieron a buscarme una suite en otro hotel de la cadena, mas yo estaba muy cansado y subí sin hacerles caso.

La decoración no era la misma de las otras habitaciones: las paredes estaban llenas de crucifijos y los espejos apenas reflejaban mis movimientos. Recién cuando me eché en la cama reparé en la pintura del techo: un Cristo viejo y enfermo que me miraba sobrecogido. Me dormí con la inexplicable sensación de sentirme amortajado.

Un clavo de frío me despertó, y junto a la cama una mujer de niebla me dijo con infinita tristeza: «¿Por qué has sido tan imprudente? Ahora te quedas tú». Desde entonces sigo esperando que venga otro, para despertarlo con mis dedos de hielo y poder dormir de una vez.


narrativa_newsletterp

Artículos relacionados

Deja un comentario

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.