Borgen

Borgen

¿Qué incita a tantos ciudadanos hastiados de los contubernios políticos a engancharse a Borgen, escenificación cinematográfica de esa maquinaria política que tanto nos hastía? Bien mirado, ¿hay tanta diferencia entre los actores que se hacen pasar por políticos y los políticos que se hacen pasar por actores para ganarse nuestra confianza? Borgen es, digo, un ejercicio narrativo que nos pone en bandeja lo que detestamos (la ambición, la corrupción, los pactos imposibles, las luchas intestinas, los conflictos de intereses, ciertas traiciones a los ideales a favor de la Realpolitik, la erótica del poder…). Y aun así nos aferramos al asiento, pendientes de la pantalla, para transmutar en goce lo que fuera de ella nos resulta repugnante.

Borgen juega con ventaja, claro. Cuenta con un equipo de grandes guionistas encargados de quitarle a la historia todo lo que sobraría en la vida real. Los pactos en la ficción, sin ir más lejos, no duran semanas o meses (como estamos acostumbrados), sino un par de capítulos, y en vez de dirigentes fríos, alejados de los problemas cotidianos, confraternizamos con la vulnerable Birgitte Nyborg, una primera ministra de carne y hueso que, asfixiada por la agenda, llega a programar con su marido los días en los que deben hacer el acto sexual: martes y sábado. ¿Podríamos no empatizar con una persona tan poderosa que ni siquiera tiene tiempo para el sexo?

Borgen no nutre la realidad política, es la realidad política quien nutre a Borgen. Lo suyo no es ciencia-ficción sino política-ficción, y además demasiado verosímil. Nada nuevo bajo el sol, pues. Y, sin embargo, queremos tanto a Borgen

La serie saca a relucir que en el arenal político de la igualitaria y moderna Dinamarca también cuecen habas, pero el hecho de que la televisión pública danesa haga series como Borgen redime al país de sus pecados. ¿No es para sentir envidia?

 

Francisco Rodríguez Criado. Artículo publicado en El Periódico Extremadura el miércoles, 24 de febrero de 2016.

LEER OTROS TEXTAMENTOS

 

francisco rodriguezFrancisco Rodríguez Criado: escritor, corrector de estilo, profesor de talleres literarios y creador del blog Narrativa Breve. Ha publicado novelas, libros de relatos, obras de teatro y ensayos novelados. Sus minificciones han sido incluidas en algunas de las mejores antologías de relatos y microrrelatos españolas: El cuarto género narrativo. Antología del microrrelato español (1906-2011). Ed. Irene Andrés-Suárez (Cátedra, Madrid, 2012),Velas al viento. Ed. Fernando Valls (Los cuadernos del vigía, Granada, 2010), La quinta dimensión (Universidad de Extremadura, Mérida, 2009), Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español. Ed. Fernando Valls (Páginas de Espuma, Madrid, 2008), Histerias breves (El problema de Yorick, Albacete, 2006), Relatos relámpago (ERE, Mérida, 2006), etcétera. Es autor de El Diario Down, donde narra en primera persona sus experiencias como padre de un bebé con el Síndrome de Down.

Email: info@narrativabreve.com

Visita su blog sobre la corrección de textos: Corrección y Estilo

 

narrativa_newsletterp

Artículos relacionados

Visita mi tienda Influencers Amazon.

Recomendaciones libros, tecnología y artículos de escritura

Deja un comentario

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.