Cuento corto de Juan Gracia Armendáriz: No es hora de fantasmas

Juan Gracia Armendáriz, cuento corto

Cuentos del Jíbaro es una compilación de microrrelatos que Demipage difundió semanalmente a través de correo electrónico durante un año, creando así una comunidad amazónica de lectores invisibles que cada jueves seguía las fabulaciones del autor.

Historias de todo tipo pero siempre interesantes, que sugieren pasados, construyen personajes, presentan situaciones, regalan descripciones. Obras de arte forjadas con palabras y silencio. Dosis homeopáticas de literatura. El libro está dedicado a Silvina que, como su propio nombre indica, es el hábitat natural del jíbaro.

«Hay en Cuentos del Jíbaro un idioma cuidado y el equilibrio de fondo. Y difícilmente puede conseguirse mayor eficacia en dimensiones tan pequeñas. Aquí si funciona la consigna de guerra de los minimalistas: crear es quitar […] ¿Qué estabilidad sacuden estos Cuentos del Jíbaro? Las convulsiones llegan al inconformismo peculiar del escritor. Mientras sonríe, comprueba las fragilidades del suelo que pisamos. En muchas de sus páginas caen, hechas trizas, las bagatelas ilustres, las simulaciones de la vida cotidiana, la espiritualidad de baratillo.»

Francisco Javier Irazoki.

Fuente del texto: Demipage.

 

Cuento corto de Juan Gracia Armendáriz: No es hora de fantasmas

Yo viví en una casa embrujada. No era la casa tomada de Cortázar, tampoco la casa Usher, aunque su disposición, paredaña a un parque abandonado, hacía prever su potencial de calamidad. Lo cierto es que aquella casa tarada ya era conocida en la colonia, pero nadie nos advirtió; los dueños evitaron mencionar los detalles de otras desgracias acaecidas en ella. Yo nunca vi nada anormal, pero sentí el daño. En realidad, todos sentimos el daño. No mencionaré los golpes ni las imprecaciones a medianoche, tampoco los vasos rotos –ese compendio de anormalidades para amantes del más allá–, pero lo cierto es que al cabo de un año la desgracia se había apoderado de la familia. Y no estaba más allá, sino más acá. Papá empezó a beber de verdad, perdió el trabajo y compró un revólver que esgrimía frente a las sombras. Mamá se recluyó en la luna del espejo. Mi hermana se extravió en un laberinto de melancolía y yo mismo fui presa de un furor místico. Sólo mi hermano menor mantuvo la entereza. Un día en que la casa bramó hizo las maletas y nos obligó a meternos en el coche. Fue un viaje de locos. Luego de conducir durante horas, se detuvo en una gasolinera, abrió las puertas del coche y cada uno corrió en una dirección opuesta.

(Del volumen de microrrelatos Cuentos del jíbaro, Demipage, 2008)


Juan Gracia Armendáriz (Pamplona, 1965) es autor de los libros de microrrelatos Noticias de la frontera (1994, Premio Jaén de Relatos) y Cuentos del Jíbaro (2008), ambos recogidos en diversas antologías del género. Ha cultivado el relato en el volumen Queridos desconocidos (1998, Premio a la Creación Literaria, Institución Príncipe de Viana; finalista del Premio Hoteles NH) y la novela en Cazadores (Premio Francisco Ynduráin, 2001). Es coautor, junto a Pedro Carrillo, del libro de semblanzas de escritores Gente de Libro (2005), así como del reportaje histórico Cuero de montaña. En 2008 obtuvo el Premio Tiflos de Novela por La línea Plimsoll y en 2010 publicó en Demipage Diario del hombre pálido, que fue uno de los libros más aclamados del año. Con Piel roja da por finalizada lo que el autor denomina «trilogía de la enfermedad». Fue cronista de sucesos en el diario El Mundo y durante más de quince años ejerció la docencia en la Facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense. Colabora en diversos medios y es columnista en el Diario de Navarra.

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