Cuento corto de Cees Nooteboom: Góndolas

«Servicio de Amor» fue el término que se le ocurrió. Había venido para concluir una historia. Lo cual no era lo mismo que ponerle fin. Algo había permanecido abierto. La mayoría de las veces, la cosa no iba a más: dos personas vivían una historia, luego se imponía la distancia, el tiempo, el desgaste, el olvido. De cuando en cuando un pensamiento, un vago recuerdo, lo normal, lo que solía suceder, excepto cuando uno no se conformaba con ello. Algo tenía todavía que ocurrir, una verificación, una forma de despedida. Las historias hay que cerrarlas, no sólo para uno mismo, sino también para el otro, a no ser que el otro no tenga necesidad de ello. Eso era lo que él había ido a hacer en Mills Valley. Y eso era lo que estaba haciendo de nuevo ahora, después de la muerte de ella, en Venecia.