Gabriel Pérez Martínez nos presenta su libro de microrrelatos ‘A Marte y otras obsesiones’

Venimos hoy con un nuevo libro presentado por su autor, en este caso A Marte y otras obsesiones, de Gabriel Pérez Martínez, publicado en 2023 en la editorial Platero CookBooks, cuya lectura he disfrutado mucho.

Podéis leer una presentación del autor, redactada ex profeso para los lectores de Narrativa Breve, el prólogo del libro (de Ginés S. Cutillas), la sinopsis y, a modo de broche final, cuatro de los microrrelatos incluidos en esta antología.

A Marte y otras obsesiones es uno de los 4 finalistas del premio Iscariote, que se falla el 23 de junio de 2024.

Agradecemos a Gabriel Pérez Martínez su deferencia con este blog que tanto apuesta por el género del microrrelato.

Rebajas
A Marte y otras obsesiones
  • PEREZ MARTINEZ, GABRIEL (Autor)

Presentación del autor

A Marte y otras obsesiones (Editorial Platero) es un libro que incluye 103 microrrelatos de diversa temática.

¿Por qué esa portada?

De pequeño quería ser astronauta, aunque ahora me dé miedo despegar los pies del suelo. Me impresiona la grandeza del espacio. Te debes sentir tan pequeño que habrá cosas que en la Tierra consideres problemas y allí dejen de serlo. Hay gente que vive guerras, enfermedades gravísimas, pérdidas irreparables… Nos hace falta empatizar más con quienes sufren y abordar la vida con sentido del humor.

¿Por qué Marte? ¿Por qué A Marte?

Porque es el planeta más cercano al nuestro, el más parecido en tamaño, en duración de los días, de los años; porque pudo albergar vida, porque el motor de la nave espacial en la que navegamos a diario es el AMOR, con mayúsculas y en todas sus formas.

Las relaciones de pareja, las familiares, la fe, la educación, la justicia social, la condición humana… son mis grandes obsesiones.

Gabriel Pérez Martínez

Escribo (o trato de escribir) algo que me gustaría leer. Puedo resultar irreverente, incluso provocador, pero es que, como dice el gran Juan José Millás, la sopa está fría o caliente, nunca templada.

A Marte… también contiene microrrelatos relacionados con el cine y con mi otra gran pasión: la música, además de historias que reescriben la historia.  Intento ser realista sin renunciar a lo fantástico.

Ojalá este libro se convierta en una de sus obsesiones, querido lector.

Gabriel Pérez Martínez

Prólogo de Ginés S. Cutillas: De maestro a profesor, de profesor a maestro

En el mundo de la enseñanza persevera la contra­dicción, quizás el miedo, de que el alumno pueda su­perar al profesor. Como profesor de secundaria que es Gabriel Pérez Martínez, sabrá de lo que hablo. Si el alumno supera al profesor, queda ese sabor agridulce de haber desvelado todos los trucos de la cocina de uno mismo y, a la vez, esa sensación de triunfo que uno vive como propio, fruto del trabajo bien hecho por ambas partes. Lo que no sabe Gabriel es que, du­rante todos estos años de aciertos, fallos, búsquedas, marchas hacia atrás y adelante, rectificaciones, dudas, respeto mutuo, risas, cervezas y nervios compartidos, yo también he aprendido de él, poco al principio, mu­cho al final. Por eso entiendo este libro como colofón a algo extraordinario que sólo se consigue con años de trabajo y plena dedicación a un género tan exigente y exquisito como es el microrrelato; género que cada cierto tiempo colapsa y ha de reinventarse para olvidar fórmulas efectistas manidas que lo hagan caer en el más absoluto de los ostracismos. Uno de tantos méri­tos del presente libro es justo este, la búsqueda incan­sable de nuevas formas y estructuras donde apoyar las ideas siempre sorprendentes de este autor malagueño. Pues el género se nutre de buenas ideas, sí, pero sólo llega a la excelencia por medio de nuevos andamiajes no vistos hasta el momento. Esto se percibe de mane­ra evidente en textos hibridados con imágenes, como «Perdices S. A. (Suicidas Altruistas)» y «Vida concer­tada». El primero con formato de anuncio susceptible de ser publicado en cualquier revista; el segundo con un elegante tratamiento del espacio de un concierto al aire libre, donde la localización de cada parte del microrrelato es vital para entenderlo.

Como profesor, también sabrá Gabriel que se ha de enseñar a dudar. Nadie, menos mal, atesora la verdad absoluta. Es por eso que siempre aliento a los alum­nos a que me contradigan —no hay nada más valioso en un aula que un alumno abra un debate—, a que busquen su camino, en definitiva, a que encuentren su propia voz; y Gabriel la ha encontrado, una muy potente, en esta selecta colección de 103 textos breves. Y digo selecta porque me consta que para cada uno de los bellos artefactos literarios que aquí podemos leer, otros muchos se han quedado en el cajón, de manera que la calidad de estas pequeñas obras maestras está fuera de toda discusión.

En el imaginario del autor, trasciende su profesión en textos como «Modelo a escala» o «Suceso gramá­tico», donde el narrador es un profesor que tiene que lidiar a diario con alumnos igual de díscolos que los míos. En el segundo, en concreto, se desvela su pasión por la lengua, la cual estira y utiliza como terreno de juego en otras obras brillantes de corte metaliterario que son, por decir algunas, «Suspenso», «Beligeran­cias y holocaustos por h o por b», «Relación dixlésica en palabras con s», «Antes de que no nos salve ni una buena oración», «Tratamiento crónico» o la magnífica «Sin confusión», en la que con la mera alteración de una conjugación verbal consigue que se aferre a la memoria del lector para siempre, característica básica y primordial de todo buen microrrelato. A destacar, asimismo, en esos juegos de palabras que tan bien maneja, textos que hacen uso de campos semánticos para construir el armazón, como son «Pentagrama vertical» o «Agrario comparativo». Otro gran tema que el lector vislumbrará en el libro es la confusión entre realidad y ficción en textos como «Descartes oníricos», «Gigante marino» o «Ficción y realidad». En este último se intuye uno más de los leitmotivs del autor, la familia omnipresente, que podemos encon­trar en «La increíble familia García» o «Felicidad con partida», no siempre del todo amables y que en oca­siones derivan en los malos tratos como en «Otra» o «Inteligencia artificial». Pero, sin duda, los textos más impactantes del libro los encontramos en aquellos de corte emblemático, aquellos que intentan explicar el mundo en pocas palabras: «Borregos» —con cla­ras reminiscencias a Monterroso—, «Dios te salve», «Desigualdad de oportunidades», «Nuevo santo», «Sobreprotección», «Identidad robada», «Siempre es mañana. Nunca, hoy», «Y sin embargo se mueve» o el determinante «Naturaleza humana», donde resume a la perfección, nunca mejor dicho, la condición hu­mana. El amor, las parodias bíblicas, los juegos circu­lares o las historias contadas al revés en el tiempo, las personas y objetos fuera de lugar o los discursos mi­méticos de personajes fascinantes son los otros pilares que acaban conformando este libro tan circular como cada una de las obras que lo integra.

La valía del autor se mide en la extensa lista de pre­mios y finales que posee en el género: el Cuenta 140 (ganador en varias ocasiones), el Wonderland de Rà­dio 4 de RTVE (ganador anual), el Certamen Interna­cional Cardenal Mendoza, el Gata Negra (segundo y tercer premio), el Concurso de Microrrelatos Contra la Violencia de Género de San Javier (segundo pre­mio), la San Silvestre Salmantina (tercer premio), Re­latos con Banda Sonora (finalista en dos ocasiones), Relatos en Cadena (finalista mensual y varias veces finalista semanal), la Microbiblioteca (finalista men­sual), Zenda (finalista) y el de la Abogacía Española (ganador mensual y finalista anual).

Nos encontramos, pues, ante uno de los autores que forman parte de la nueva camada española de microrrelatistas: así consta en la antología argentina de la editorial EOS para nuestro país. Sigamos la pista a Gabriel Pérez Martínez, en esta obra y en las que están por venir, porque si de algo estoy seguro es de que nunca nos va a defraudar.

Ginés S. Cutillas

Escritor 

Sinopsis

A Marte y otras obsesiones nos invita al viaje recurrente de la especie humana en busca de respuestas, anhelando otear nuevos horizontes sin distinguir si evoluciona o involuciona.

Los microrrelatos incluidos en este libro abarcan nuestro cosmos interior en toda su complejidad. Deseos, fricción, fusión, fantasía y realidad se suceden en las relaciones personales, en las que aparecemos disfrazados de borregos o lobos, víctimas o verdugos, inocentes o culpables.

Gabriel Pérez Martínez nos lanza una jabalina a 103 micros de distancia para que leamos al alcance de nuestras miras, reflexionando sobre la guerra, la barbarie, la justicia, la ceguera, la fe, la búsqueda de la felicidad y el amor en su dimensión caleidoscópica. Quizás el planeta rojo no sea Marte sino ese mundo que ignoramos. Este fascinante recorrido a través de las obsesiones humanas permite desenfocarnos para ver más allá. Bon voyage!

4 microrrelatos de A Marte y otras obsesiones

Uno más

Buscaba un pueblo escondido en la selva en el que adoraban a los rubios de ojos azules, como yo. Mis compañeros de expedición, desfallecidos, habían regresado a casa. A mí me alimentaba la fe de encontrar esa civilización donde me convertiría en un dios.

Semanas más tarde, a punto de morir por agotamiento, alcancé un río. En la otra orilla, distinguí los restos de los monolitos y las chozas que prometían los mapas. Había cientos de personas rubias y de ojos azules. Ningún rastro ya de indígenas.

Ficción y realidad

Al inicio de la obra, representamos a unos padres que no se comunican con los hijos. Tenemos dos: el menor, con problemas de conducta, muy agresivo. Entre ellos no hacen más que pelearse, hasta que un accidente de moto del mayor, a mitad de la trama, nos cambia a los cuatro: nos volvemos empáticos, mostramos nuestros sentimientos… Antes de los aplausos finales, parecemos una familia. Cuando termina la función, nos cuesta abandonar el teatro para regresar a nuestras respectivas casas. Algunos lo hacemos andando. Otros, en bici. Procuramos saltarnos todos los semáforos.

El puto amo

El dictador jamás hace el amor, pero folla, y jode: duro, muy duro. Para él no existe el Kamasutra, le vale con una única postura: la del misionero, así puede obrar con todo su peso totalitarista y aplastar a ritmo de desfile castrense. Mientras violenta a sus presas (y presos), les agarra las manos para quitarles cualquier posibilidad de resistencia. Las coge (los coge), ejercita su poder único e indivisible y las deja (los deja) sin libertad de movimiento.

Lo que más le place al dictador es penetrar territorios con brutalidad y sin permiso. Aun así, no solo se considera un buen amante, sino el mejor: escucha los gritos de sus víctimas y piensa que tienen orgasmos.

Postizos

Tras veinte años de matrimonio, Clara y yo parecíamos hermanos que ni siquiera se pelean. Mi amigo Luis me confesó que había pasado por lo mismo hasta que descubrieron las pelucas, y convencí a Clara para probar. Así, de pelirroja y peinado tipo Cleopatra, se convirtió en Gloria, una treintañera que sonreía a todas mis bromas. En la cama se mostraba ardiente y me hacía sentir único.

De rubia, se llamaba Nieves. Para romper el tópico era irónica y revelaba una audacia muy superior a la mía. Cuando me hablaba de T. S. Eliot, de Pushkin o me recitaba de memoria versos de Benedetti mientras acariciaba el glaciar de mi espalda, presagiaba los efectos del calentamiento global. Pero mi preferida, sin duda, era Olvido, una mulata de pelo afro y cuerpo turgente. Trabajaba como espía y ese halo de misterio me volvía loco. No podía quitármela de la cabeza y no nos importaba manchar las sábanas con su maquillaje corporal al hacer el amor.

Yo nunca me puse peluca ni me cambié de nombre. Una tarde, Clara me recibió con lágrimas en los ojos. Me dijo que sabía lo mío con la pelirroja, la rubia y la mulata. Me entregó una carta firmada por las tres en la que le narraban nuestras aventuras con pelos y señales. Le pedían perdón y aseguraban que ya no volverían a verme más, que estuviera tranquila. Pero lo que más me desconcertó fue que escribieran que se habían enamorado de un berlinés con rastas. Resoplé. Necesitaba ayuda y llamé a mi amigo Luis, que me respondió con acento alemán.

Gabriel Pérez Martínez

2 microrrelatos de Francesc Barberá (Os preguntaréis por qué os he reunido aquí)

Microrrelato de Francisco Rodríguez Criado: Ladridos

1001 cuentos

Miles de cuentos de los mejores autores de ayer y hoy, recomendados por escritores

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Microrrelatos

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2 comentarios en «Gabriel Pérez Martínez nos presenta su libro de microrrelatos ‘A Marte y otras obsesiones’»

  1. Francisco, parece que te has pasado con tu comentario sobre el desprecio de Borges hacia los escritos de Horacio Quiroga y el narcisimo por su propia obra.
    Tal vez un poco más de información menos deformada?
    Cordialmente,
    Juan Antonio

    Responder
    • Juan Antonio, lo que yo digo que Borges opinaba sobre Horacio Quiroga está grabado en vídeo, y lo puede ver cualquier persona. Es más, creo que me quedé corto, pues en ese vídeo carga con otros autores con yo no cité. (Hay tantos testimonios grabados sobre Borges al respecto…).
      Llamar desinformado y con una opinión deformada a alguien que se limita a reproducir (casi en su literalidad) las palabras de un escritor me parece propio de alguien que no se respeta a sí mismo.
      Cordialamente,
      Francisco

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