Cuento breve recomendado: “Náufragos en la nieve”, de Luis Mateo Díez

–Deberías incluir en tu sección de Cuentos Breves Recomendados alguno de los cuentos familiares del Académico. Sobre vosotros, los hermanos, tiene varios muy curiosos, graciosos y, desde luego, muy bien escritos. Es una faceta del Mateo muy orillada y desconocida para sus fieles seguidores. Algún día puede que se editen reunidos y, parafraseando a Gerald Durrell, el libro podría titularse Mis hermanos y otros animales. Adelántate y vete publicando alguno de ellos.

Los mejores 1001 cuentos literarios de la Historia: “Brasas de agosto”, de Luis Mateo Díez

El catedrático José Carlos Mainer, catedrático de Literatura Española Contemporánea, dijo del cuento “Brasas de agosto”, de Luis Mateo Díez, que es uno de los grandes cuentos de la literatura española contemporánea. “Brasas de agosto” está incluido en El árbol de los cuentos, publicado por la editorial Alfaguara en 2006.

Cuento breve recomendado: “El puñal florentino”, de Luis Mateo Díez

La imaginación nos permite vivir lo que no vivimos en la realidad. De la imaginación, la palabra y la memoria provienen los mundos imaginarios de las ficciones literarias. Si al patrimonio de la humanidad le borráramos la producción imaginaria, lo mutilaríamos de forma atroz. Poder leer, por ejemplo, Madame Bovary de Flaubert o La Regenta de Clarin, es una experiencia insustituible, estética y humana. No hay archivo ni documentación que nos permita, no ya reconstruir una realidad del siglo XIX, sino llegar al interior de una mujer de aquel tiempo, poder conectar nuestra propia experiencia en la lejanía del tiempo, con la suya, llegar a sufrir y gozar, a palpitar con ella… Esas novelas, y tantas otras, nos lo posibilitan. Yo creo que, además, hay mucha simetría entre el acto de crear, de escribir, y el de leer, pues la ficción a través de la palabra es siempre creativa, y el que lee una novela está reconstruyendo el mundo que contiene, lo está haciendo suyo.

Luis Mateo Díez

Cuento breve recomendado (269): “La bandera”, de Luis Mateo Díez

Mi camino de descubrimiento en Días del Desván [el libro de relatos al que pertenece “La bandera”] fue bastante sencillo: rescatar las emociones y vivencias de aquellos niños escondidos que jugaban en el Desván, entre la inquietud y la inconsciencia, ensimismados y aturdidos ante los hallazgos que no lograban comprender y que, sin embargo, destilaban un aroma temeroso, prohibido, que propiciaba los secretos. Las historias del Desván pertenecen al acervo común de los niños del Valle, recomponen, desde la escritura, esa memoria de un tiempo concreto, un tiempo de posguerra, de desolación y ruina, pero también de una infancia feliz, y están cuajadas, como no podía ser menos, con la imaginación de quien las inventa y rememora. Escribirlas era el único modo de recobrarlas, no sólo como sucedieron sino como debieron suceder.

Luis Mateo Díez

Hoy entrevistamos al profesor y ensayista Miguel Díez R.

Entrevistamos al profesor y ensayista Miguel Dïez R.

Perdóname un inciso. Creo que ni Rajoy ni algunos de sus ministros han leído un libro de literatura recientemente. Aznar afirmaba que le gustaba y leía a Cernuda (?), Zapatero parece que era un poco más lector –decía que  leía a Borges y, desde luego, a su paisano Gamoneda–, pero poco hizo por una auténtica revolución educativa prometida una y otra vez; sí visitó (solamente) una vez la sede de la Real Academia de La Lengua Española, lo que nunca ha hecho Rajoy. Así nos va.

Cincuenta cuentos breves, una edición de Miguel Díez R. y Paz Díez Taboada

Pero vayamos a los cuentos en sí. La selección está formada por una cincuentena de narraciones breves (brevísimas, diría yo) firmadas por autores europeos y americanos de los siglos XIX y XX, con especial predilección por los que escriben en castellano. Podremos leer a Maupassant (“La venganza”), Chéjov (“Vanka”), Jack London (“Ley de vida”), Heinrich von Kleist (“La mendiga de Locarno”), Ambrose Bierce (“Aceite de perro”) o Alphonse Daudet (“Wood´stown”), pero también a Ricardo Güiraldes (“El pozo”), Juan Eduardo Zúñiga (“La rosa”), Ángel Olgoso (“Daiquiri”), José María Merino (“El desertor”), Álvaro Cunqueiro (“El paraguas Jacinto”) o el propio Luis Mateo Díez (“Hotel Bulnes”). Y, para mi sorpresa, podemos leer una joya literaria que reivindica yb mundo mejor: “La compuerta número 12”, de Baldomero Lillo, precisamente la ficción que elegí para la sección 1001 cuentos.