Relato de Miguel Bravo Vadillo sobre la Muerte: Saraband

Relato corto sobre la muerte

La llamada de la Muerte, representada en forma de esqueleto con capa, una afilada guadaña y cara de pocos amigos, es un tema muy recurrente en la literatura. Esta imagen, que procede de la mitología griega, ha llegado hasta nuestros días y son muchos los escritores que recurren a ella para escribir sus narraciones. Un ejemplo podría ser “El gesto de la muerte”, de Jean Cocteau, seleccionado por María Carvajal para nuestra sección Los 1001 Mejores Cuentos de la Historia.

El último ejemplo, más cercano en el tiempo, es este relato corto de Miguel Bravo Vadillo, “Saraband”, que mezcla el habitual toque tenebroso en este tipo de relatos con ciertas dosis de humor. Una historia breve ambientada en la Nochebuena de 1723 que seguramente os arrancará una sonrisa.

Tres cuentos de Miguel Bravo Vadillo

Miguel Bravo Vadillo, habitual colaborador de Narrativa Breve, nos envía tres cuentos de diversa extensión, factura y temática en los que, no obstante, siguen apreciándose elementos comunes en su obra como las referencias culturales y las reflexiones filosóficas. Espero que os gusten.   Cuento 1: Del asesinato considerado como una de las bellas artes No … Sigue leyendo

Microrrelato de Miguel Bravo Vadillo: Laberinto

Se sienta frente al espejo y se quita la máscara. En un alarde de inspiración, el actor se pregunta si debajo de aquel disfraz no habrá muchos otros encubriendo su verdadero ser. Entonces, no bastándole con haberse desprendido de su personaje, decide no volver a aparecer en público hasta haber descubierto su yo auténtico. “Debo alcanzar esta meta aunque sea pasando hambre”, se dice, haciendo suyas las palabras de Séneca. Cargado de paciencia, comienza a despojarse de todo lo artificioso que encuentra en sí mismo: prejuicios y apariencias que había ido acumulando a lo largo de toda una vida de sufrimiento y sueño.

EL VIAJERO, un microrrelato de Miguel Bravo Vadillo

Al viajero le gusta pasear sin rumbo fijo y registrar los distintos olores que desprenden los jardines, las tiendas, los restaurantes de cada nueva ciudad que visita. A la hora acostumbrada degusta algún guiso popular; más tarde, se interesa por su arte, sus tradiciones y costumbres. Observador nato, el viajero rastrea aquellos tesoros que suelen pasar desapercibidos a los habitantes del lugar, pero que se muestran con apasionada novedad a la mirada escrutadora del recién llegado. A pesar de todo, nunca consigue adaptarse a esas ciudades que, al cabo, considera extrañas;

Microrrelato de Miguel Bravo Vadillo: Sanguijuelas

Anabel y Luis llevan diez años casados, viven en un piso hipotecado y son donantes de sangre. Luis era reacio a hacerse donante, pero su mujer lo convenció. Anabel es una buena persona a la que nada le parece más importante que salvar vidas humanas, y eso que se considera a sí misma una mujer moderna y laica. Su lema siempre ha sido Haz el bien y no mires a quien. Anabel no lee la Biblia, claro, y por eso no ha podido leer aquel versículo del Eclesiástico que reza “Si haces el bien, mira a quién lo haces, y por tus beneficios recibirás favor” (Si 12, 1; palabra de Dios).

Microrrelato de Miguel Bravo Vadillo: La historia del viejo egipcio (homenaje a Chéjov)

Ya sabes lo que escribió Ricardio Piglia en su conocida Tesis sobre el cuento. En el primer punto escribió lo siguiente: “En uno de sus cuadernos de notas, Chéjov registró esta anécdota: Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida. La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito.

Microrrelato de Miguel Bravo Vadillo: Funciones de Propp

Introduje treinta y una bolitas numeradas en un bombo. Saqué seis al azar: 11, 15, 19, 25, 29 y 31. Según Vladimir Propp, cada número corresponde a una función que realiza un determinado personaje dentro del relato. Después de consultar la tabla de correspondencias y meditar sobre una posible historia durante más de una semana, no se me ocurrió nada que mereciese la pena. La mejor idea que atravesó mi mente fue la de jugar los seis números a la lotería en una apuesta simple.