La última clase. Un gran cuento de Daudet sobre la educación

la última clase
Escritor Alphonse Daudet

Así como el tratado de Versailles (1919) dejó sembrado el germen de la Segunda Guerra Mundial (Hitler surge en su liderazgo al amparo de una paz leonina para los vencidos alemanes), los resultados de la llamada Guerra Franco–Prusiana (19 de julio del año 1870 – 10 de mayo del año 1871) fueron la antesala de la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra Europea. La cuestión de fondo, aparte del alto costo en vidas humanas, fue la pérdida por parte de Francia de los ricos territorios de Alsacia y Lorena, que en virtud del tratado de paz pasaron al dominio germano.

Los franceses sintieron este golpe bajo el cinturón y comenzaron a ver a una Alemania Unificada como una amenaza para su seguridad e integridad territorial, a la vez que para su identidad nacional. En dichos territorios vivían un millón seiscientas mil personas. A pesar de la simbiosis étnica, muchas comunidades se vieron sometidas a un régimen de guerra por parte de los vencedores. Se les prohibió el empleo de la lengua francesa y hasta del dialecto alsaciano; sólo alemán.

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

Cuento breve recomendado: Elogio de los libros, por Álvaro Valverde

Elogio de los libros
Escritor extremeño Álvaro Valverde. Fuente de la imagen

ELOGIO DE LOS LIBROS

Álvaro VALVERDE (España, 1959)

Por la descripción del paraíso, y la ceguera de Tobías y por el viaje de Jonás alojado en el vientre de una ballena. Por las aventuras de Ulises a través de un mar color de vino y por la explicación de sus hazañas hasta que pudo regresar a Ítaca. Por las enseñanzas de Virgilio acerca del tiempo que nos huye, irremediable, y, cómo no, por las de Horacio, que nos animó a disfrutar del momento que pasa y a llevar una vida retirada y modesta. Por los jardines y fuentes de los versos arábigos, porque evocan la pérdida del inmenso desierto. Por la flor del cerezo y la luna y el río, y por los pabellones y por las batallas que cantan los poemas de los clásicos chinos. Por el amor que ha abierto las murallas de todos los castillos de la historia y por los trovadores que inventaron el modo de asaltarlas. Por las coplas escritas a la muerte del padre, y las noches oscuras y la senda escondida, y la hermosa locura que inventó Don Quijote. Por el descenso a los infiernos donde habitan los monstruos y el ascenso a los cielos donde viven los ángeles. Por la busca del tiempo que creímos perdido en la patria feliz de la infancia. Por los cuentos de hadas y los cuentos de lobos, por su felicidad y por su miedo. Por los cantos oscuros de las tribus remotas, tan acordes al ritmo con que suena la Tierra. Por la tristeza y por el entusiasmo que se esconden detrás de las líneas escritas por cualquier ser humano. Por los mares del mundo: los del norte y sus sagas, los del sur y sus islas; y los de la persecución de Moby Dick y los profundos del Nautilus. Por los héroes de leyenda y los seres reales porque son las dos caras de la misma existencia. Por las volteretas de todas las vanguardias y los sueños que inventan con sus saltos festivos. Y por todos los libros, incontables, que admiten recordar lo olvidado y volver a lugares donde nunca estuvimos y vivir esas vidas que jamás viviremos. Porque el mundo es un libro que nos lee y que escribimos.

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

Cuento de Isaac Asimov: Cómo ocurrió

Asimov igual escribía sobre el antiguo Egipto que sobre la extinción de los dinosaurios; sobre robots y sobre George Washington. Su afán enciclopédico no conocía de fronteras. Para él, el conocimiento humano era uno e indivisible, sin compartimentos. Tamaña actitud, acompañada por una falta de modestia absolutamente asombrosa, casi impúdica, que llegaba a ser simpática, le granjeó algunas críticas feroces (David Pringle lo catalogó como el Agatha Christie de la ciencia ficción). Es cierto que sus libros de historia, por ejemplo, adolecen de un exceso de simplificación, lo contrario de los de divulgación científica, pero ello no empaña la nobleza del propósito original de poner a disposición de un público muy amplio una información básica.

Jacinto Antón, El País, 7-4-1992

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

Un cuento sobre la soledad

Emilio Díaz Valcárcel. Narrador, dramaturgo, ensayista, periodista y profesor universitario puertorriqueño, nacido en Trujillo Alto el 29 de enero de 1929. Autor de una espléndida producción narrativa que le sitúa en los puestos cimeros de la literatura puertorriqueña contemporánea, es uno de los novelistas y cuentistas más destacados de la denominada “Generación del 45”, en la que sobresalen otros prosistas como José Luis González, Abelardo Díaz Alfaro, René Marqués, Esther Feliciano Mendoza, Pedro Juan Soto, Luis Rafael Sánchez, Vivas Maldonado, Edwin FIgueroa, Salvador M. de Jesús, Violeta López Suria, Ana Luisa Durán, Wilfredo Braschi, Marigloria Palma y Edmira González Maldonado, todos ellos -como el propio Díaz Valcárcel- consumados especialistas en el cultivo de la narrativa breve. Al margen de los rasgos comunes que identifican las obras de este grupo generacional, la prosa del autor de Trujillo Alto se singulariza por su hábil descripción de los paisajes característicos de su isla natal, así como por su extraordinaria utilización del lenguaje popular puertorriqueño.

Texto extraído de MCN Biografías

Cuento sobre la soledad
Escritor Emilio Díaz Valcárcel

Cuento de Emilio Díaz Valcárcel: El asedio

Una familia normal y feliz, pensó apoyada sobre el vo­lante. Un padre gordo y de apariencia próspera, recién afei­tado, una bella pareja de niños, y una madre que alcanza ya los treinta años, mofletuda, satisfecha como toda mujer que siente colmados sus instintos cardinales.

Sintió subírsele a la garganta el confuso sentimiento de ilegitimidad que permanecía anclado en ominoso acecho en el fondo de su espíritu. Un espíritu contrahecho, pensó, regocijándose en su propio flagelo. O tal vez el espíritu esté intacto, murmuró agarrándose a una posible reconciliación consigo misma. Pero ningún alivio provino de este pensa­miento. Y, sin saber por qué, tiró molesta de su falda hacia abajo, como si con ello cortara el torturante fluir de pen­samientos que había comenzado justamente cuando ella detuvo el automóvil frente al edificio de departamentos. La falda, que delataba unas caderas secas, no era lo suficiente­mente larga para cubrir las rodillas nudosas, casi masculinas.

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

‘Stefan Zweig: lejos de Europa’, según José Luis Ibáñez Salas

Soy un gran admirador del escritor Stefan Zweig, autor de novelas como Novela de ajedrez, 24 horas en la vida de una mujer, Carta a una desconocida o la que es mi preferida, La impaciencia del corazón (en algunas ediciones titulada como La piedad peligrosa). No es de extrañar, pues, que tenga curiosidad por ver  ver la película Stefan Zweig: lejos de Europa, de Maria Schrader, estrenada en la gran pantalla recientemente.

Como por ahora no he tenido la oportunidad de hacerlo, he de conformarme con leer estas líneas del editor José Luis Ibáñez Salas, quien por cierto no la deja en buen lugar.

Al final del post os dejo un tráiler de la película.

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

El cuento del tío en una historia de humor de Jardiel Poncela

el cuento del tío
Enrique Jardiel Poncela

El cuento del tío es el nombre que se da en algunos países latinoamericanos (Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia) a cierto tipo de estafa que se basa en generar confianza en la víctima para que esta se relaje y baje la guardia.

Unas veces por inocentes y otras por codiciosas, algunas personas son vilmente engañadas. En ocasiones la estafa consiste en dar dinero a cambio de recibir objetos de presunto valor (un boleto de lotería, un reloj, un cheque) que realmente no valen nada. El cuento del tío sería algo similar a lo que en España conocemos como el tipo de la estampita o el trocomocho.

Ernesto Bustos Garrido nos presenta un cuento de humor de Enrique Jardiel Poncela. Su historia va precisamente sobre el cuento del tío, y es muy divertida, por la escena en sí y por las reflexiones humorísticas y algo cínicas del autor.

 

 

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

O.J. Simpson Made in America

O.J. Simpson Made in America
O.J. Simpon, probándose los guantes durante su juicio

Escribo en una suerte de duermevela, tras una semana en la que apenas he dormido. La culpa la tiene O.J. MADE IN AMERICA, magnífico documental de Ezra Edelman que ganó el Oscar 2016 al Mejor Documental Largo.

Largo ha sido (cinco capítulos de más de hora y media), y más si pausas el documental una y otra vez, como hice yo, para consultar en Internet información sobre el caso. Un caso que yo había seguido en mi adolescencia, cuando no tenía que criar niños, perros y estrés, y podía ver documentales sin robarme horas de sueño.

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

Historias de la Patagonia. Mucho que contar para no llorar

 

Obreros de la Patagonia
Obreros de la Patagonia

Las tierras de la Patagonia, tanto chilena como argentina, están repletas de hazañas e historias desgarradoras. Son pagos regados con sangre. Allí fue donde la ambición de algunos, con la complicidad del Estado, mostró cuan cruel es el hombre cuando el afán de poder y riqueza lo enceguecen. He recorrido en fecha reciente estos parajes en un viaje de 8.575 kilómetros por tierra, en auto, y a veces en barco. En todas partes quedan huellas de esos años fundacionales, cuando gran parte de esos sitios aún estaba por conocer. Todavía quedaban como fantasmas vivientes algunos de los descendientes de los pueblos originarios que habitaron estos mares, esas cordilleras y esas pampas. Son los espíritus de tehuelches, onas, yaganes y alacalufes. En Puerto Edén subsiste hasta hoy una comunidad de kaweskar, también llamados como alacalufes, el pueblo primigenio que navegó en sus frágiles canoas cuanto canal y fiordo existían entre el golfo de Penas y la boca occidental del Estrecho de Magallanes. A muchos los mataron a pólvora y cuchillo; otros murieron contagiados por la sífilis. A los últimos los confinaron en galpones para que terminaran sus existencias tejiendo mantas y cestas y donde perdieron gran parte de sus palabras.

Sigue leyendo

narrativa_newsletterp

Tres relatos cortos de Ambrose Bierce

Un león que vagaba por el bosque se clavó una espina en la pata, y al encontrar un pastor, le pidió que se la extranjera. El pastor lo hizo, y el león, que estaba saciado porque acababa de devorar a otro pastor, siguió su camino sin hacerle daño. Algún tiempo después, el pastor fue condenado, a causa de una falsa acusación, a ser arrojado a los leones en el anfiteatro. Cuando las fieras estaban por devorarlo, una de ellas dijo: