Mohamed Chukri quiere ser escritor

Mohamed Chukri quiere ser escritor

Después de una infancia miserable, Mohamed Chukri (1935-2003) llega a Larache. Tenía veinte años y era analfabeto, circunstancia que no impediría, con el paso del tiempo, llegar a consagrarse como uno de los escritores marroquíes más importantes del pasado siglo.

En este capítulo, “El pájaro de la libertad”, del libro autobiográfico Tiempo de errores, Mohamed Chukri cuenta cómo, tras aprender a leer, intenta encaminar su vida hacia la literatura. Quiere ser escritor, se siente escritor… él, “El hijo de las chabolas y el amiguete de las ratas”, como él mismo se define en estas líneas…

El Horla. Relato de terror de Maupassant

El Horla, relato de terror, Maupassant

8 de mayo

¡Qué hermoso día! He pasado toda la mañana tendido sobre la hierba, delante de mi casa, bajo el enorme plátano que la cubre, la resguarda y le da sombra. Adoro esta región, y me gusta vivir aquí porque he echado raíces aquí, esas raíces profundas y delicadas que unen al hombre con la tierra donde nacieron y murieron sus abuelos, esas raíces que lo unen a lo que se piensa y a lo que se come, a las costumbres como a los alimentos, a los modismos regionales, a la forma de hablar de sus habitantes, a los perfumes de la tierra, de las aldeas y del aire mismo.

Un canario como regalo (gran relato breve de Hemingway)

un canario como regalo, Hemingway, cuento

El tren pasó rápidamente junto a una larga casa de piedra roja con jardín, y, en él, cuatro gruesas palmeras, a la sombra de cada una de las cuales había una mesa. Al otro lado estaba el mar. El tren penetró en una hendidura cavada en la roca rojiza y la arcilla, y el mar sólo podía verse entonces interrumpidamente y muy abajo, contra las rocas.

–Lo compré en Palermo –dijo la dama norteamericana–. Sólo estuvimos en tierra una hora. Era un domingo por la mañana. El hombre quería que le pagara en dólares y le di un dólar y medio. En realidad canta admirablemente.

Los trenes fantasma (relato corto)

los trenes fantasma, relato corto, Francisco Rodríguez Criado

Tras publicar hace unos días el relato «El guardavía», de Charles Dickens, recordé que yo mismo había publicado, hace bastantes años, en el libro Un elefante en Harrods, un cuento de temática similar (aunque muy diferente, a la larga, de la propuesta de Dickens).

El cuento se llama «Los trenes fantasma», y lo comparto hoy con vosotros.                              

Andrea Abreu escribe un corazón de mirlo latiendo bajo la tierra (José Luis Ibáñez Salas)

panza de burro

Según leía la novela Panza de burro, de Andrea Abreu, sentía que es mucho mejor de lo que la polémica en torno a ella hacía presagiar. Y muy corta, algo que se agradece ante tormentas así. Un libro bien medido. ¿Cómo consigue su autora que, cuando leemos su novela, lo que veamos, lo que escuchemos, lo que olamos… lo que sintamos y respiremos sean personas de verdad, y no literatos haciéndose pasar por humanos? Es fascinante esto de la literatura, esto de la lectura. Esto de la escritura.

El hombre del sur (relato corto de Roald Dahl)

relato de Roald Dahl, El hombre del sur

Me quedé mirándolos. Las chicas eran unas inglesas del hotel en que me hospedaba. A los chicos no los conocía, pero parecían americanos, seguramente cadetes navales llegados en un barco militar que había anclado en el puerto aquella mañana.

Llegué hasta allí y me metí bajo un toldo amarillo donde había cuatro asientos vacíos, me serví la cerveza y me arrellané cómodamente con un cigarrillo entre los dedos.

Las Meninas, o la familia de Felipe IV (soneto de Miguel Bravo Vadillo)

soneto, Las Meninas, Miguel Bravo Vadillo

“Yo considero en el hombre dos pintores; uno interior (…), y el otro exterior” (Vicente Carducho). “No es la pintura obra hecha acaso, sino por elección y arte del maestro” (Francisco Pacheco). Con este ilustre lienzo, la pintura en arte noble queda transformada; pues la idea platónica es plasmada con exquisito ingenio y compostura. Prima … Sigue leyendo

Relato dialogado de Azorín: La prehistoria

cuento dialogado de Azorín, prehistoria

—Buenos días, querido maestro. ¿Qué tal? ¿Cómo está usted?

—Ya lo está usted viendo; siempre en mi taller, enfrascado en mi grande obra.

—¿Habla usted de esa obra magna, admirable, que todos esperamos: La prehistoria?

—En efecto; en ella estoy ocupado en estos momentos. Ya poco falta para que la dé por terminada definitivamente.