Poema de Margarita Schultz: La melancolía

melancolía, Margarita Schultz, poema

la melancolía tan íntima y a la vez tan enemiga gestada en la entraña del recuerdo agrede al útero que le dio vida llena vacíos con imprudencia ciega prolifera sube desde el fondo del alma como la pleamar sabiendo que nada vuelve artera pacta con la memoria y se alimenta de sus tesoros sabrá la … Sigue leyendo

La conversión de los judíos (cuento de Philip Roth)

la conversión de los judíos

—Te las pintas solo para ser el primero en abrir esa bocaza —dijo Itzie—. ¿Por qué te pasas el tiempo abriendo esa bocaza?

—No fui yo quien sacó el tema —dijo Ozzie—. De veras que no.

—¿Y a ti qué te viene ni te va Jesucristo, ya que estamos?

—Yo no saqué el tema de Jesucristo. Fue él. Ni siquiera sé de qué estaba hablando. Jesús es una figura histórica, decía una y otra vez. Jesús es una figura histórica.

El escritorio (relato corto de Tommaso Landolfi sobre el oficio de escribir)

Tomasso Landolfi, oficio de escribir, cuento

El escritor solía trabajar en una gran mesa de comedor (en cuya tabla estaban bien ordenados y oportunamente distanciados los objetos de su oficio), y ello por la sencilla razón de que no poseía un escritorio propiamente dicho. O sea, cuando hubo que repartir con su mujer, alojada en otro lugar entre sus polluelos, su mísero mobiliario, se había quedado con todo el comedor, consistente, por lo demás, sólo en aquella mesa y en un aparador o vitrina en el que guardaba sus viejos manuscritos y algunos libros.

Relato de fantasmas de Edith Wharton: Después

Edith Wharton, relato de fantasmas, después

Las razones que dio por las que podían comprarla tan barata ―estar lejos de la estación; no tener luz eléctrica ni instalación de agua caliente y demás necesidades vulgares―, eran exactamente las que concurrían a favor para una pareja de románticos americanos que buscaban perversamente aquellas gangas que se asociaban, en su tradición, con la inusitada gracia arquitectónica.

El mentiroso (relato corto de Tobias Wolff)

Tobias Wolff, El mentiroso, relato corto

Hacia el final mi padre se pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo y yo le observaba. A veces, desde abajo, me llegaba débilmente el sonido del piano de mi madre. En ocasiones él se quedaba traspuesto en su sillón mientras yo le leía; entonces su albornoz se abría y yo veía la larga cicatriz reciente que cruzaba su estómago, roja como la sangre en contraste con su piel blanca. Se le marcaban todas las costillas y sus piernas eran como alambres.

4 relatos cortos de Marisol Gámez Avalos

relatos, Marisol Gámez

Como todos los días, don José se levanta temprano. Hace tiempo que se siente débil, enclenque, pero Chester, su perro y única compañía de los últimos años, bien merece su habitual caminata por el parque. Para motivarse, el hombre recuerda que el olor del césped en las mañanas frescas y la humedad del rocío son para su alma como una inyección de vida.