El cuento de los dos árboles

El cuento de los dos árboles

Hace cuatro años plantamos un árbol en un terrenito virgen que está junto a la casa. No teníamos ni idea de árboles, pero pensamos que sería una buena idea salir cada tarde a leer o a escuchar música a la sombra de nuestra criatura. Y con la mejor intención del mundo, plantamos la semilla.

Pero ocurrió que el árbol apenas crecía. Era hermoso, muy hermoso, pero también frágil.