Opiniones de un corrector de estilo: El pronombre “ti” no lleva tilde

 

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Librería Da Vila, en Sao Paulo, Brasil..Fuente de la imagen

Opiniones de un corrector de estilo (14): El pronombre “ti” no lleva tilde

El asunto data de los tiempos de Atapuerca: muchos preferían morir en la hoguera antes que abstenerse de escribir tilde en el pronombre personal “ti”. Pero creedme: esta palabra, por mucho que os empeñéis, no lleva tilde. Nunca.

Llevan tilde el pronombre personal “mí” y el adverbio “sí” para distinguirse del adjetivo posesivo “mi” y de la conjunción “si”, respectivamente. Esa tilde se llama diacrítica (o bien “acento diacrítico”) y sirve para distinguir entre palabras -por lo general monosílabas- que se pronuncian igual pero tienen significados diferentes. Pero “ti” no lleva tilde diacrítica porque no existe una palabra aparentemente igual de la que distinguirse. 

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Opiniones de un corrector de estilo: Los tortuosos prefijos

Opiniones de un corrector de estilo (35). Que sea el corrector de estilo quien se pelee con los puñeteros prefijos

Escribir correctamente ciertas palabras unidas a un prefijo no es nada fácil. Es más, puede convertirse en una tortura. Si echamos mano de la quinta edición (revisada y actualizada) de Ortografía de uso del español actual (SM, 2012), de Leonardo Gómez Torrego, aprenderemos muchas cosas, entre ellas que las palabras con prefijo se escriben en una sola palabra. Algunos ejemplos que da Torrego:

anti + natural (antinatural)

des + información (desinformación)

in + justicia (injusticia)

inter +nacional (internacional)

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Opiniones de un corrector de estilo: El uso compulsivo de las coletillas

Librería Gran Splendid en Buenos Aires
Librería Grand Splendid en Buenos Aires. Fuente de la imagen en Internet

Opiniones de un corrector de estilo (41): El uso compulsivo de las coletillas

Pese a mis carencias oratorias –que vienen a ser parecidas a las de cualquier ciudadano de a pie–, hoy me atrevo a alertar en esta sección en contra de ciertas tendencias cansinas que escucho y leo en el día a día. Y eso que por suerte empieza a desvanecerse poco a poco la moda del ¿Vale? de confirmación que muchos hispanohablantes introducen compulsivamente en sus frases para constatar que su interlocutor no es idiota y que logra procesar la información que se le está dando.

Pero si hay un tic oral que me pone nervioso es el de la verdad es que, una coletilla (según el DRAE: “añadido breve que se suma a lo escrito o hablado”) que en los últimos tiempos se emplea en la lengua española (en su modalidad oral y por contaminación también en la escrita) con la misma frecuencia con que se utiliza el ajo o la cebolla en la cocina mediterránea. Es decir: casi siempre y para casi todo.

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Opiniones de un corrector de estilo: Dudas sobre el currículum vítae

Sede de la Real Academia Española
Edificio que es sede de la Real Academia Española, en la calle Felipe IV, en Madrid. Fuente de la imagen

Opiniones de un corrector de estilo (21): Dudas sobre el currículum vítae

Sobre la palabra currículum hay tanta confusión, que lo mejor es, para solucionar las dudas, acudir directamente al Diccionario Panhispánico de Dudas de la Real Academia España, que para eso está. Y lo que nos dice tan ilustre diccionario es que currículum vítae (con tilde en “vítae”, pronunciado bíte o bítae) es una locución latina que significa “carrera de vida”. No me extenderé mucho explicando en el significado -la mitad de la población se pasa el año escribiendo, retocando o incluso manipulando su carrera de vida para tratar de conseguir un trabajo-, pero haré extensibles las palabras de Diccionario de Dudas, según el cual forma su plural con los currículum vítae (ojo: no debe usarse el plural latino currícula).

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Opiniones de un corrector de estilo: “Deme no lleva tilde”

Brian Dettmer, Prose and Poetry Journeys, 2011, Altered Books, 8-1/2″ x 7-1/4″ x 1-3/4″ – Image Courtesy of the Artist and Black Rat Projects. Fuente de la imagen

Opiniones de un corrector de estilo (19): Diome un ataque cuando leí “deme” con tilde

¿En qué se parecen “siete”, “Lepe” y “deme”? Es sencillo: todas estas palabras terminan en e y ninguna de ellas lleva tilde. “Ah -se dirá alguien-, pero yo he visto ‘déme’, con tilde, en muchos libros”.

Cierto. Hasta que salió la Ortografía académica de 1999 las formas verbales que llevaban tilde se veían obligadas a seguir cargando con ella cuando se le añadía un pronombre pospuesto. Es decir, si a la forma verbal “dé” le añadíamos el pronombre personal (“me”), la palabra resultante llevaba tilde en la primera sílaba.

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Opiniones de un corrector de estilo: Conjugación del verbo “caber”

Thomas Allen artista
Obra del artista Thomas Allen. Fuente de la imagen

Opiniones de un corrector de estilo (25). Conjugación del verbo “caber”

¿Cuál es el verbo más puñetero en castellano? No sabría decirlo con certeza, pero no cabe duda de que “caber” es uno de los más rebuscados. Si vacilas a la hora de conjugarlo, te aconsejo consultar el Diccionario de la Real Academia España, según el cual el presente de indicativo de caber es:

quepo
cabes / cabés
cabe
cabemos
cabéis / caben
caben

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Opiniones de un corrector de estilo: Esos minutos que son tan breves

Opiniones de un corrector de estilo (34): Esos minutos que son tan breves Considero que sin precisión no se puede escribir bien, y es esa falta de precisión la que domina muchas veces el lenguaje escrito (y también el televisivo), tantas veces contaminados por los vicios de la oralidad cotidiana. ¿Pero hasta adónde hay que … Sigue leyendo

Opiniones de un corrector de estilo (29): ¿Quién corrige a los gurús de Adsense?

Google Adsense
Logo de Google Adsense

Opiniones de un corrector de estilo (29): ¿Quién corrige a los gurús de Adsense?

La oferta de libros digitales es inconmensurable. Uno puede, a golpe de ratón y sin abandonar las cuatro paredes de su estudio, comprar -o al menos ojear/hojear virtualmente- cientos de novelas, ensayos, libros técnicos…  Aunque uno se haga el resistente, siempre acaba encontrando algún libro afín que parece gritar “¡Cómprame, cómprame!”. Confieso que en más de una ocasión he estado a punto de sucumbir a la tentación de adquirir algunos de esos libros hoy tan de moda, los escritos por los gurús de Adsense (el sistema de publicidad de Google con el que unos se hacen ricos y otros conseguimos a duras penas pagar la conexión a Internet). Pero finalmente no he comprado ninguno de estos libros técnicos, desilusionado con la lectura del capítulo gratis con el que la editorial de turno pretende enganchar a los lectores. No los he comprado, añado, como un gesto de rebeldía. Y es que si algo distingue a estos autores es su mala redacción. Y yo me pregunto: ¿por qué hemos de aumentar la cuenta bancaria de esos tipos que dicen ganar tanto con Adsense pero no tienen la deferencia con el lector de pagarle un precio módico a un corrector de estilo que haga legibles sus clases magistrales? (Aquí me ha salido la vena gremial, no lo oculto…). 

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Opiniones de un corrector de estilo (20): ¡¿Signos de admiración e interrogación al mismo tiempo?!

signo-interrogación
Signo de interrogación (de cierre). Fuente de la imagen

 

 

Opiniones de un corrector de estilo: ¡¿Signos de admiración e interrogación al mismo tiempo?!

En ocasiones una frase puede ser admirativa e interrogativa el mismo tiempo. Y estas frases necesitan mostrar esa dualidad mediante los signos de admiración y de interrogación. 

¡¿Pero eso es posible?!

Sí, es posible.

El asunto está en escribir correctamente esos los signos. Hay manuales de tiempos remotos donde -de manera bastante creativa, creo yo- se recomendaba iniciar la frase con el signo interrogativo de apertura y concluirla con el signo de admiración de cierre. 

Un ejemplo sería este: 

¿Quién ha dicho eso, qué desfachatez!

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