¿Para qué sirve la cultura?

¿Para qué sirve la cultura? Francisco Rodríguez Criado

Un amigo me envía un vídeo en el que aparecen chicos y chicas respondiendo en la calle a preguntas sobre cultura general. Todos deberíamos ser humildes en este aspecto, pues es muchísimo más lo que ignoramos que lo que conocemos, y cualquiera podría verse en apuros si le sometieran a un examen de este tipo. Pero las preguntas que deben responder estos chavales son muy sencillas, y aun así nunca aciertan.

A propósito del yo-mismo en la vinculación con los otros (Javier Santos Rodríguez)

Javier Rodríguez Santos, ensayo filosófico

Podemos entonces definir nuestra acepción de trinomio “tener-una-filosofía” como una mirada que condiciona después una conducta y su quehacer, que legisla ese quehacer y que está antes y al borde de cualquier actividad. No ya una razón o un conocimiento, no un logos, ni siquiera un discurso o una práctica. Es, en cambio, una manera de ver o mirar, de sopesar la realidad, de estar condicionados o supeditados a una idea de mundo, a un paradigma.

El ermitaño | Un relato de Rafael Garcés Robles

El ermitaño, relato corto

Con el discurrir de los días el anciano no cruzaba las calles para evadir a la gente, simplemente los ignoraba caminando con su mirada y su cabeza agachadas. En el pueblo rumoraban que su proceder era a consecuencia del fallecimiento de su gran amor, con quien soñó inmensamente en más de cincuenta años de convivencia.

En defensa del talento (Reynaldo Bernal Cárdenas)

talento, Reinaldo Bernal Cárdenas

Y aun cuando se considere una disciplina con amplio espectro intelectual, la literatura, como ya vimos, no se sustrae de esa avalancha de contenidos. Y me refiero específicamente a los dirigidos a un vasto segmento de soñadores que quieren convertirse en los próximos Cortázar, Chéjov, Faulkner o Woolf. “La pregunta más estúpida que puedes hacerte es si tienes talento como escritor”, proclama con denuedo una joven escritora mexicana en su canal de YouTube, y continúa: “… la pregunta no tiene sentido porque simplemente cuando uno comienza a escribir, no tiene talento. Punto.