Autores clásicos (5): Mark Twain | El príncipe y el mendigo

Twain, el príncipe y el mendigo

El príncipe y el mendigo es uno de los pilares de la narrativa de Mark Twain (Missouri 1835-Stormfield Redding, 1910). Las aventuras de Tom Sawyer y Las aventuras de Huckleberry Finn son otras de sus novelas esenciales. La primera, Príncipe y mendigo, ha sido catalogada como una sátira histórica. El término es apropiado. La sátira fue un género literario muy trabajado en los tres siglos anteriores. Mediante la sátira muchos autores despedazaron las costumbres de sus épocas, donde la hipocresía y la falacia constituían modos cotidianos en todas las capas sociales.

Autores clásicos (4): Vicente Blasco Ibáñez | Cañas y barro

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Cañas y barro. Esta es una obra monumental del escritor español Vicente Blasco Ibáñez (Valencia 1867-Mentón/Francia 1928). Se le adjudica pertenecer a la corriente naturalista con claros toques de costumbrismo. Es un clásico de la literatura nuestra, digo de la lengua española. Fue escrita por Blasco en 1902. Está ambientada en La Albufera, un gran … Sigue leyendo

Nadie tiene derecho | Relato corto de Antonio Cerezo

Nadie tiene derecho, relato

«Sé que es la ley de la vida y la acepto. He envejecido. No tengo la misma agilidad de antes, mi cuerpo está cansado, mis ojos ya no ven bien. La tristeza que siento no es por eso: es por los desplantes que ahora me hacen, por la indiferencia que me manifiestan, por la manera despectiva como me miran»

Relato de Rafael Garcés Robles: Cerrando puertas

cerrando puertas, relato, Rafael Garcés Robles

Al clarear el día, los rebeldes, mientras abandonaban el pueblo con rumbo a las montañas del páramo, eran recriminados por la adolorida gente que empezaba a valorar los daños incalculables de destrucción y ruina ocasionados por los estallidos de la dinamita en el camino del terror por conquistar un cuartel con escasos seis agentes mal armados; muchos de los insurrectos con las cabezas mirando al piso, parecían aceptar su crimen contra una población indefensa, pero digna, valerosa y frentera.

La flexibilidad fugaz de los peces, las manos del Belga | José Luis Ibáñez Salas

Courtois, José Luis Ibáñez Salas

La elegía al guardameta de Miguel Hernández. El de las elegías memorables. Aquel que viera el año de la República, la Segunda, en una estirada un estigma que cruza el horizonte con la flexibilidad fugaz de los peces. Dice otro poeta, Luis García Montero, que “los futbolistas sueñan con los pies y los poetas corren con la cabeza”. Los pies de Dios. La cabeza del Diablo y el Amor.