Microrrelato escondido de Lajos Zilahy: Viaje final con mi padre

Lajos Zilahy, hijo de una familia de pequeña nobleza húngara, nació en 1891 en Nagy-Szalonta, localidad transilvana perteneciente al Imperio Austro-húngaro. Estudió Derecho en Budapest, antes de servir en el ejército imperial durante la Primera Guerra Mundial, donde combatió en el frente ruso, experiencia que le sirvió para escribir una de sus obras más afamadas: “Dos cautivos” (1926). En los años veinte, a partir del éxito de “Primavera mortífera” (1922),

Cuento de Joaquín Edwards Bello: Perpetua

Nació en Valparaíso, Chile, en 1887. Su infancia transcurre en las ciudades de Valparaíso, Quillota y Quilpué. Estudia en el Colegio McKay y en el Liceo Eduardo de la Barra. Contrajo matrimonio con doña Angeles Dupuy, quien fallece y posteriormente con doña Marta Albornoz. Viaja a Europa y Brasil. A Europa lo hace una vez con rango diplomático. Trabaja como periodista desde 1919 en el diario “La Nación” de Santiago. También colabora en diversas revistas.

Cuento de Vicente Blasco Ibáñez: Golpe doble

Al abrir la puerta de su barraca encontró Sento un papel en el ojo de la cerradura. Era un anónimo destilando amenazas. Le pedían cuarenta duros, y debía dejarlos aquella noche en el homo que tenía frente a su barraca. Toda la huerta estaba aterrada por aquellos bandidos. Si alguien se negaba a obedecer tales demandas, sus campos aparecían talados, las cosechas perdidas, y hasta podía despertar a medianoche sin tiempo apenas para huir de la techumbre de paja que se venía abajo entre llamas y asfixiando con su humo nauseabundo.

El origen del seudónimo de Pablo Neruda (Primera parte)

Sin embargo, el misterio continuaba. Neruda solo le hacía guiños a la pregunta. Él mismo alimentaba con su imprecisión, el surgimiento de diversas teorías, hasta que Hernán Loyola, el año 1981 decide publicar Pablo Neruda. Antología Poética de Bolsillo bajo el sello de Alianza Editorial. En el Cap. I que abarca la poesía nerudiana desde 1915 a 1924, aborda el nombre del poeta.

Cuento de Joaquín Edwards Bello: Perpetua y las matemáticas

Joaquín Edwards Bello nació en Valparaíso en 1887. Cronista y narrador, obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1943 y el Premio Nacional de Periodismo en 1959. Entre sus novelas destacan El inútil, El roto, En el viejo Almendral (también publicada con el título Valparaíso, la ciudad del viento) y La chica del Crillón. Sus textos periodísticos –escritos durante más de cuarenta años, principalmente en el diario La Nación– se cuentan por miles

Medio hombre, de Benito Pérez Galdós (fragmento)

La vida de Marcial era la historia de la Marina española en la última parte del siglo XVIII y principios del XIX; historia en cuyas páginas las gloriosas acciones alternan con lamentables desdichas. Navegado había en heroicos o desgraciados barcos; además de las campañas en que tomó parte mi amo, estuvo en innúmeros encuentros, sorpresas y arriesgadas expediciones.

Testimonios de Arthur Conan Doyle

En 1992 el torturador se fue a vivir a un pueblo perdido del norte del país, donde cobraba mes a mes su pensión en el único cajero instalado a la vera de una estación de combustible. Un día extravió su tarjeta del cajero automático y debió acudir hasta la ventanilla del banco

Cocaína y espiritismo en Arthur Conan Doyle

Corre el año 1886. Arthur Conan Doyle tiene poco más de 27 años y lee un libro escrito por un juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos, John Worth Edmonds, quien revela que se comunica periódicamente con su esposa, que había fallecido un tiempo antes. El joven Doyle se interesa vivamente en el tema. Al poco tiempo, cuando se desempeña como médico en Southsea, participa en una sesión de espiritismo (table turning sittings) en casa de uno de sus pacientes, un tal Drayson, que era profesor en el Colegio Naval de esa localidad.

Cuento de Raúl Morales Álvarez: La Pata, los ciegos y el Cabro Eulalio

Ocurrió una noche con alegre y dispendioso reparto de propinas para los ciegos bebedores y faunescos, como sátiros sin vista. Les había ido mal en su recorrido por las misteriosas casas del amor comercializado, y se desquitaban en “La Pata” de la larga jornada cansadora. Cuando Eulalio tiró sobre una de las panderetas los primeros … Sigue leyendo

La belleza de la reina Cleopatra

Se pretende que su belleza no era tan incomparable como para causar asombro y admiración, pero su trato era tal, que resultaba imposible resistirse. Los encantos de su figura, secundados por las gentilezas de su conversación y por todas las gracias que se desprenden de una feliz personalidad, dejaban en la mente un aguijón que penetraba hasta lo más vivo. Poseía una voluptuosidad infinita al hablar, y tanta dulzura y armonía en la voz que su lengua era como un instrumento de varias cuerdas que manejaba fácilmente y del que extraía, como bien le convenía, los más delicados matices del lenguaje.