Cuento breve recomendado: Luvina, de Juan Rulfo

“Un amigo me preguntaba recientemente qué libro de cuentos, en español y de la última mitad del siglo XX, le recomendaría como imprescindible y qué título de ese libro. Mi respuesta, “a bote pronto”, fue: El llano en llamas de Juan Rulfo, y el cuento: “Luvina”. Aunque me salga un poco de los límites de extensión prefijados para esta sección, no me resisto a incluir esta pequeña obra maestra de la narrativa corta hispánica, acompañada también en este caso de un largo comentario. Invito a todos los lectores de buenos cuentos a que aprovechen la ocasión para leer o releer otros tres cuentos de Rulfo considerados, juntamente con “Luvina”, la cima suprema de su cuentística y publicados en este blog: “¡Diles que no me maten!”, “Macario”: y “No oyes ladrar los perros”.

Parecidos literarios razonables: Ricardo Piglia y Juan José Saer

Un comerciante de muebles que acababa de comprar un sillón de segunda mano descubrió una vez que en un hueco del respaldo una de sus antiguas propietarias había ocultado su diario íntimo. Por alguna razón –muerte, olvido, fuga precipitada, embargo– el diario había quedado ahí, y el comerciante, experto en construcción de muebles, lo había encontrado por casualidad al palpar el respaldo para probar su solidez.

Cuento breve recomendado: “El guardagujas”, de Juan José Arreola

Arreola es uno de esos «raros» con que México tiene el privilegio de engrosar sus listas literarias. Nacido en 1918 en Zapotlan, se distingue, a juicio del que escribe, principalmente por el espíritu lúdico de que dota su narrativa. Los continuos juegos de humor, de absurdo, de jerga indígena, de piruetas que el autor iberoamericano lleva a cabo, lo confirman como un hiperactivo de la escritura. En su libro Confabulario definitivo, que tiene edición en Cátedra, se muestra todo su talento, y siendo más específico, en uno de los cuentos, el de «El guardagujas», se concentran todas sus cualidades para dar el fruto de una narrativa de lo más peculiar. Así pues, centrémonos en este cuento para intentar componer una idea aproximada de lo que es su literatura.

4 poemas de Nicanor Parra

4 poemas de Nicanor Parra

El poeta chileno Nicanor Parra ha fallecido hoy a los 103 años de edad. Más de un siglo de vibrante poesía. Se dice pronto.

Nicanor Parra fue Premio Nacional de Literatura (1969), Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo (1997) y Premio Miguel de Cervantes (2011). Y fue, sobre todo, un poeta muy querido y leído como creador de un tipo de poesía que él denominó “antipoesía”, que trataba de romper con la poesía tradicional de su país, encabezada por autores como Vicente Huidobro y Pablo Neruda.

McDermott, entre la vida y la muerte

Así que McDermott, en la línea del Pedro Páramo de Juan Rulfo, le hizo creer al mundo, incluida su abnegada novia, que había muerto, concretamente en un viaje en barco que realizó en 2005. El mar, intransigente ante la mentira, no devolvió su cuerpo a la orilla. Pero como la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, han encontrado finalmente su cadáver tomándose unos mojitos en ese lugar paradisíaco donde los muertos en bancarrota llevan vidas ociosas.

Cuento breve recomendado (240): “El componedor de cuentos”, de Mariano Silva y Aceves

Las mejores narraciones de Silva y Aceves, por lo general, tienden a sugerir el carácter algo irreal, absurdo, casi fantástico de sus personajes aunque hay también cuentos cuya temática violenta hace pensar en los que escribiría más tarde Juan Rulfo. Sus textos son el resultado de un agudo sentido de observación a menudo matizado por un fino espíritu irónico o humorístico. La brevedad, la pulcritud estilística, la sutileza irónica, la presencia de lo absurdo son algunos de los elementos que hacen de Silva y Aceves no sólo uno de los cuentistas más destacados de su generación sino un insospechado precursor de Arreola y Monterroso

Serge I. Zaytzeff

Diego Prado. El vagabundo de las estrellas

escritor Diego Prado

Ya había leído otros libros de Diego Prado (Mahón, isla de Menorca, 1970), novelas y relatos también bastante notables, pero, por algún motivo, seguramente subjetivo, considero este último que acabo de leer (y el primero precisamente que publicó, allá por el año 2000) el mejor de todos. Aunque ahora lo presenta corregido y en edición digital.

3 relatos cortos de Nilo Espinoza Haro

el nacimiento de venus, relato corto

Gran señor de señores, no en vano llamado El Magnífico, don Lorenzo de Médicis, permítame en primer lugar agradecerle me tenga frente a usted sentado en su mesa.

Estar aquí, noble y poderoso señor, no porque lo diga yo, un humilde y anciano fraile, es como estar ya en la gloria. Bueno, y, rogándole su atención, procedo a decirle que estuve en Papua, en la Capilla que pintó Giotto para Enrico Scrovegni.