El deporte no perdona

Contador, si se confirma –espero que no– su propensión al dopaje –y por ende a las narraciones fantásticas–, puede ser inhabilitado por ¿cuánto, dos años? En el caso del francés el asunto se agrava: no podrá jugar hasta que cumpla 120 años. ¡Un drama lo suyo! Porque, puestos a elegir, es mucho más llevadero subirse a una bicicleta a los 30 años para atravesar Francia en un tour sembrado de curvas y cuestas que correr tras un balón –también en territorio francés– con la edad de un patriarca bíblico.