Cuento de Aminta Buenaño: La Gata

Aminta Buenaña, cuento, la gata
Aminta Buenaño.

Cuento de Aminta Buenaño: La Gata 

Ella había cumplido sus años, nunca jamás los decía y se había propuesto no envejecer. Pero en realidad lo que más tenía era miedo a morir, pero tampoco lo decía. Andaba por su enorme casa con la farmacia entera a cuestas. Muy de mañana tomaba la vitamina C contra la gripe, la E contra la vejez, la Omega Tres contra la arteriosclerosis, la Licetina de soya para el cerebro, las flores de Bach para los nervios, el Calcio para los huesos, el Fiotón para la memoria, el ginsen para la fuerza, la salvia para la feminidad, los antioxidantes para combatir los radicales libres, y, por si acaso, por si algo se olvidaba, terminaba apurando un multi-vitamínico que le había traído una amiga que compraba mercaderías en Miami. Para la consolación del alma tenía una estampita en la cartera con la oración de la Madre Dolorosa, un talismán en la chequera para la prosperidad, y para “el mal de ojo” lucía una pulsera rojo escarlata en la mano izquierda.

Sigue leyendoCuento de Aminta Buenaño: La Gata

narrativa_newsletterp