2 microrrelatos escondidos de Anatole France

microrrelatos escondidos, anatole france

“El cabrípedo” y “Amor erudito” son microrrelatos escondidos extraídos de la novela de Anatole France El figón de la reina Pantoja. Es decir, se trata de dos historias cortas que no fueron concebidas como tales, pero que, extraídas de una novela, pueden ser leídas de manera independiente, con sentido completo. 7 textos autobiográficos 1001 poemas: … Sigue leyendo

El ave del paraíso. Cuento anónimo francés

el ave del paraíso, cuento anónimo

Al padre Anselme, un anciano monje del convento de Chaumont, le gustaba mucho pasearse por el bosque cercano, llamado Bosque de los Padres. A la sombra de los grandes árboles centenarios meditaba, recordaba, rezaba. Caminar a pie le era también beneficioso para la salud. Un día, como de costumbre, salió del convento después de haber intercambiado algunas frases con el hermano Jérôme, el portero.

Leyendo a William Trevor

Leyendo a William Trevor

Ernesto Bustos Garrido nos recomienda un libro de William Trevor, la colección de relatos Una relación perfecta, y nos da un fragmento del libro. Sobre la escritura de William Trevor El escritor irlandés William Trevor es por momentos, oscuro. Es oscuro en su forma de construir las historias de sus cuentos y relatos. Pero debería … Sigue leyendo

2 relatos poéticos de Colette

Colette, dos relatos poéticos

Además de por ser una prestigiosa escritora, Colette ha pasado a la historia de la literatura por exhibir una postura ante la vida cargada de libertad (o libertinaje, como dirían muchos puristas de su época), ajena al qué dirán.

Su verdadero nombre era Sidonie-Grabrielle Colette. Comenzó a publicar sus primeros libros de la mano de su primer marido, en 1900, si bien más tarde se decidió a publicar su obra con el nombre reducido de Colette. El primero que publicó firmado como Colette es La mujer oculta (1924), que en España hemos leído en edición de Anagrama.

Relato navideño de E.T.A. Hoffmann: Nochebuena

E.T.A. Hoffmann, Navidad, cuento

Fritz, susurrando en secreto, reveló a su hermana menor (acababa de cumplir siete años) que desde las primeras horas de la mañana había estado oyendo ruidos, murmullos y suaves golpes en las habitaciones cerradas. Le contó también que poco antes había pasado por el pasillo, a hurtadillas, un hombrecillo oscuro con una gran caja bajo el brazo, pero él sabía bien que no era otro que el padrino Drosselmeier.

2 relatos cortos de Rossi Vas

2 relatos cortos de Rossi Vas

La escritora y periodista búlgara Rossi Vas nos ofrece dos relatos de su libro , una colección de 99 relatos cortos de misterio y terror, fantasía y drama. Las dos narraciones que podéis leer a continuación tienen a chicos como protagonistas. LA MORALEJA DE LOS ZAPATOS INVISIBLES Pietro era un chico rebelde y curioso pero … Sigue leyendo

Cuento navideño de Arthur Conan Doyle: El carbunclo azul

cuento de Navidad de Sherlock Holmes

Recuperamos al Sherlock Holmes más navideño, con un relato titulado “La aventura del carbunclo azul”.

Esta historia de Arthur Conan Doyle nos lleva a la época de la Navidad, cuando su famoso detective tiene que investigar un suceso que parte de un incidente callejero que ha dejado dos pistas que seguir: un sombrero en mal estado y una oca que guarda en su interior un carbunclo (que es, recordemos, una piedra preciosa).

El Horla. Relato de terror de Maupassant

El Horla, relato de terror, Maupassant

8 de mayo

¡Qué hermoso día! He pasado toda la mañana tendido sobre la hierba, delante de mi casa, bajo el enorme plátano que la cubre, la resguarda y le da sombra. Adoro esta región, y me gusta vivir aquí porque he echado raíces aquí, esas raíces profundas y delicadas que unen al hombre con la tierra donde nacieron y murieron sus abuelos, esas raíces que lo unen a lo que se piensa y a lo que se come, a las costumbres como a los alimentos, a los modismos regionales, a la forma de hablar de sus habitantes, a los perfumes de la tierra, de las aldeas y del aire mismo.

El hombre del sur (relato corto de Roald Dahl)

relato de Roald Dahl, El hombre del sur

Me quedé mirándolos. Las chicas eran unas inglesas del hotel en que me hospedaba. A los chicos no los conocía, pero parecían americanos, seguramente cadetes navales llegados en un barco militar que había anclado en el puerto aquella mañana.

Llegué hasta allí y me metí bajo un toldo amarillo donde había cuatro asientos vacíos, me serví la cerveza y me arrellané cómodamente con un cigarrillo entre los dedos.