‘El encanto’ y otros microrrelatos de Manuel Pastrana Lozano

El encanto, microrrelatos

Manuel Pastrana Lozano nos envía tres microrrelatos: «El encanto», «Batman, Jack el Destripador y Gabútela» y «Motosierra y licuadora». El  ENCANTO Paseaba por las arenas de la playa con un bikini tan diminuto que dejaba prácticamente al descubierto sus partes más íntimas como si estuviese desnuda. Bella, joven y de cuerpo bien proporcionado, parecía no … Sigue leyendo

Cuento de Javier Santos Rodríguez: La casita del paraíso

casita en el paraíso, cuento

Acaso una noche de invierno, hombres fornidos con hambre de madera pasarían por ese campo. Acamparían ahí mismo. Juntarían ramitas secas. Harían fuego para calentarse mientras guitarra en mano darían luz, quién sabe, a una zamba triste. Se echarían después sobre los yuyos y mirarían las estrellas para ponerles nombres propios, para hacerlas suyas. Y así les llegaría el sueño, la madrugada. 

Microrrelato de Javier Rodríguez Santos: El muerto que parla

Microrrelato de Javier Rodríguez Santos

Ya sé, me lo han dicho tantas veces…  Seguro llegará tarde, muy tarde. Más que impuntual, a deshoras; cuando todo esté cerrado y se haya vuelto oscuro y se tape en esa noche desierta y sin amigos. En balde y sin sentido. Como margaritas para los chanchos, como decía la vieja. Bendita pero impertinente; cruel, inoportuna, subversiva, insurrecta, mierda de perro; demasiado tarde, demasiado infeliz, demasiado inútil; con la ironía de la vida, con el cinismo de la muerte: maldita sea.

12 minificciones de Manuel Pastrana Lozano

GANADORES  Y  PERDEDORES ¡Nunca más otra guerra, ésta es la última! –exclamaron los ganadores. ¡Hasta que inventen la próxima! –respondieron los perdedores. Y tampoco será la última –agregaban por lo bajo. La cuarta,  con palos y piedras, dijeron parafraseando al gran genio, uno de los creadores de la bomba atómica. EL  ÚLTIMO  EN  SABERLO –Y … Sigue leyendo

Relato de Ednodio Quintero: Rosa o el esplendor

Cuento de Ednodio Quintero

En esta, mi primera existencia terrenal, al nomás contemplar la silueta grácil de la muchacha de cabellera dorada me prendé de ella. Me enamoré locamente de ella, y quise entrar en su cuerpo para encarnar en su vientre. Quería convertirme en su hijo. Sin embargo, armado de paciencia debería aguardar un año más.

Relato de Javier Santos Rodríguez: Retiro

Relato, ancianas, tren, plaza

Dos viejas jubilosas, llenas de alegría, sentadas en un banco de plaza, viendo pasar al mundo preocupado y triste por nuestras narices, eso éramos nosotras, dos amigas inseparables que comenzábamos a entender el trajín de todos, pero de costado, habiendo sido permeables a parte de él tantas veces como años acumulados, habiendo transitado ya las veredas rotas de casa al trabajo y viceversa, sin queja ni rebeldía. Sin literatura. 

La encrucijada. Un cuento de Bioy Casares

Encrucijada, cuento de Bioy Casares

En cuanto a mi amiga, declaro que nunca estuvo tan linda, ni tan alegre, ni tan dulce. Esto no tendría nada de extraordinario si la pobre durmiera bien; pero el aire de mar, aunque el de aquí no es el de Mar del Plata, la desvela y noche a noche toma pastillas. Los muchachos del Richmond me habían asegurado: «Hay que viajar solo. Si cargas con mujer, acabas loco y aborreciéndola». Que haya ventajas en viajar solo, no lo niego; pero a lo largo del itinerario —y no es poco lo recorrido antes de llegar a Saint-Tropez— nunca tuve ganas de librarme de Amalia.

Cuento de Borges: La intrusa

La intrusa, Borges, cuento, dos hermanos

En “La intrusa”, de Jorge Luis Borges, disfrutamos de la historia de dos hermanos (apellidados Nelson) y de una mujer que tuvo gran importancia en la vida de ambos.

La historia se narra a partir del entierro de Eduardo, uno de los dos hermanos.

“La intrusa”, de Borges, forma parte del libro de relatos El informe de Brodie, publicado en 1970.