Cuento de fútbol: «El loco cansino», por Roberto Fontanarrosa

 

cuento de fútbol

De nuevo un cuento de fútbol, ahora de Roberto Fontanarrosa, toda una institución en Argentina. Humorista gráfico y escritor, Roberto Fontanarrosa nació en Rosario en 1944 y falleció en 2007. Autor de masas en Argentina, en España sin embargo nunca ha sido demasiado conocido, pese a que recibió cierta atención por parte de los medios algunos años antes de morir.

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Los mejores 1001 cuentos literarios de la Historia: «Mientras ella duerme», de Norberto Luis Romero

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Mujer leyendo en la cama, de Fernando Botero

 

Jesús Esnaola Moraza, autor de narraciones como «SOS», nos recomienda el cuento «Mientras ella duerme», del escritor argentino Norberto Luis Romero, ganador del Premio Tiflos por el libro de cuentos Canción de cuna para una mosca doméstica (ONCE, 1995). Otros de sus libros son El momento del unicornio (1996 y 2009), Signos de descomposición (1996), La noche del Zeppelín (1999), Ceremonia de máscaras (2003) o Bajo el signo de Aries (2005).

(Más información sobre Norberto Luis Romero en su web).

Norberto Luis Romero, por su parte, nos recomienda el cuento «Consecuencias», de Rosalba Campra.  

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Microrrelato de Augusto Monterroso: El eclipse

eclipse, cuento de Monterroso

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo enla España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Los mejores 1001 cuentos literarios de la Historia: «El muerto», de Jorge Luis Borges

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«Cuatro guachos», de Juan Manuel Blanes


En la ciudad de Buenos Aires, el 19 de febrero de 2004, el escritor Eduardo Mazo le hizo una entrevista a María Kodama, «la mujer que sostiene, difunde y protege la obra literaria de Jorge Luis Borges». Durante esa entrevista, que puede leerse aquí, Karía Kodama afirmó que el relato «El muerto» era uno de sus cuentos preferidos.E.M.: A mí, personalmente, me deslumbra “Las ruinas circulares

M.K.: También es mi cuento preferido. Yo disfruto de ese cuento, de ese misterio, esa cosa que envuelve, porque en realidad es una trasposición poética -en una prosa magníficamente hecha- de la doctrina del Buda. Leo esto y lloro. Es mi cuento, sí.

E.M.: ¿Y el de él, cuál era?

El cuento preferido por él variaba. Según el humor, era uno u otro. A veces le gustaba uno, a veces otro. Otro cuento que me gusta mucho es “El muerto”.

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Los mejores 1001 cuentos literarios de la Historia: «La señorita Cora», de Julio Cortázar

Mercedes Cebrián, autora de libros como El malestar al alcance de todos (Random House, 2004), Mercado común (Caballo de Troya, 2006) o La nueva taxidermia (Mondadori, 2011), a su vez traductora de Georges Perec, nos recomienda «La señorita Cora», de Julio Cortázar.

Mercedes Cebrián se ha decantado por este cuento «por lo bien que el autor ensambla las distintas voces que aparecen en el relato, y porque es muy bueno para practicar y aprender perspectivas de narradores».

No perdáis la oportunidad de leer este cuento, que os recomiendo vivamente: de los cuentos de Cortázar es mi preferido. Aunque es bastante largo, merece mucho la pena leerlo.

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Microrrelato de Leopoldo Lugones: La dicha de vivir

Poco antes de la oración del huerto, un hombre tristísimo que había ido a ver a Jesús conversaba con Felipe, mientras concluía de orar el Maestro.

–Yo soy el resucitado de Naim –dijo el hombre–. Antes de mi muerte, me regocijaba con el vino, holgaba con las mujeres, festejaba con mis amigos, prodigaba joyas y me recreaba en la música. Hijo único, la fortuna de mi madre viuda era mía tan solo. Ahora nada de eso puedo; mi vida es un páramo. ¿A qué debo atribuirlo?

Los mejores 1001 cuentos literarios de la Historia: «Los gallinazos sin plumas», de Julio Ramón Ribeyro»

los gallinazos sin plumas, relato

A las seis de la mañana la ciudad se levanta de puntillas y comienza a dar sus primeros pasos. Una fina niebla disuelve el perfil de los objetos y crea como una atmósfera encantada. Las personas que recorren la ciudad a esta hora parece que están hechas de otra sustancia, que pertenecen a un orden de vida fantasmal. Las beatas se arrastran penosamente hasta desaparecer en los pórticos de las iglesias.