El cuento, la narración, la historia es un género al que generalmente accede el escritor en sus comienzos porque lógicamente le parece más fácil. Es cierto que es fórmula para el que basta una idea y una situación, pero ello no significa que sea menor. La perfección en él es tan difícil de alcanzar como en la novela larga, aunque ésta tenga mayor prestigio. Cervantes escribió las espléndidas “Novelas ejemplares, narración corta, y desde los trabajos de Menéndez Pidal sabemos que el Quijote fue concebido como un cuento que al irse estirando el tema surgiendo en el escritor nuevas ideas, tuvo que ser reducido a capítulos cortándolo a veces de forma artificial. “La del alba sería”, tan citado por quienes no han leído el Quijote, es la continuación inmediata de la línea del capítulo anterior, que termina en “hora”: