Aforismos de autores contemporáneos

Aforismos autores contemporáneos
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En el post de hoy, os ofrecemos una selección de aforismos de autores actuales. Cada uno con su estilo y bajo su perspectiva, estos autores nos dan su visión sobre aquello que les rodea en forma de diminutos flashes llenos a veces de ironía, a veces de reflexión. Los autores son Luis Vea, Marta Torre-Marín, Ferrán Fernández, Carmen Camacho, Felipe Zapico, Isabel Bono y, en este caso, también se ha atrevido a aportar unos cuantos quien escribe estas líneas: María Carvajal.

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Microrrelato de Isabel Bono: Stand by

microrrelato Isabel Bono
Escritora Isabel Bono. Fotografía: ©María Carvajal

Microrrelato de Isabel Bono: Stand by

Asimilo. Eso creo. Poco a poco voy asimilando mi vida, con una constante sensación de llevar varios años de retraso. Hoy, por ejemplo, se me cayó encima una conversación y un paseo en el que te hice unas fotografías. Una tarde de hace siete años, con el corazón en la garganta y las infinitas ganas de besarte.

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Cuento de Isabel Bono: Sangre

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Gotas de sangre
Gotas de sangre

SANGRE

(Isabel Bono)

(cuento)

 

Es verdad, la sangre no se olvida. La escalera que subía a casa de la abuela de Odila estaba llena de goterones de sangre. Subí retorciéndome de puntillas, saltándome algunos escalones, como lo hubiera hecho un Jacques Tati de nueve años. Cuando llamé a la puerta estaba sudando.

La abuela, como siempre, sentada cerca del piano. A la mínima ocasión le decía a su nieta que tocara algo y nos hacía bailar para ella. A los hombres les gustan las mujeres que bailan, decía. ¿Tú no bailas, niña? Yo no bailaba. Nunca me gustó bailar. Ni cantar, ni tocar el piano. Yo prefería pasar las tardes delante del espejo del pasillo con Odila y Paco, jugando a hacer anuncios o fotos de familia. Cada uno tomaba una postura absurda y nos quedábamos muy quietos durante medio minuto. Perdía el que primero se movía.

Les dije que salieran y señalé a los escalones. Algunas gotas tenían el diámetro de una moneda de cincuenta pesetas. Paco se encogió de hombros. Odila y yo bajamos con cuidado, corrimos cuesta abajo.

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