La novela, ¿una pérdida de tiempo?, ¿un entretenimiento para burgueses?

“Cuando en mi juventud empecé a tomarme las novelas en serio, aprendí también a tomarme la vida en serio. Cuando dejamos a un lado las narraciones tradicionales y empezamos a leer novelas, sentimos que nuestro propio mundo y nuestras elecciones pueden ser tan importantes como acontecimientos históricos, guerras internacionales y decisiones de reyes, ejércitos, gobiernos…”
Orhan Pamuk

Los mejores 1001 Cuentos Literarios de la Historia: “El río”, de Flannery O’Connor

El niño estaba triste y lánguido en medio de la oscura sala de estar, mientras su padre le ponía un abrigo de cuadros escoceses. Aunque todavía no había sacado la mano derecha por la manga, su padre le abrochó el abrigo y le empujó hacia una pálida mano con pecas que lo esperaba en la puerta medio abierta.

—No está bien arreglado —dijo en voz alta alguien en el vestíbulo.