Relato de Javier Santos Rodríguez: Retiro

Relato, ancianas, tren, plaza

Dos viejas jubilosas, llenas de alegría, sentadas en un banco de plaza, viendo pasar al mundo preocupado y triste por nuestras narices, eso éramos nosotras, dos amigas inseparables que comenzábamos a entender el trajín de todos, pero de costado, habiendo sido permeables a parte de él tantas veces como años acumulados, habiendo transitado ya las veredas rotas de casa al trabajo y viceversa, sin queja ni rebeldía. Sin literatura. 

Carta a un joven aprendiz de pájaro | Javier Santos Rodríguez

Carta a joven aprendiz de pájaro, Javier Santos Rodríguez

Mire usted y atienda bien a lo que vengo aquí a decirle. Este mundo no perdona jamás los fracasos, cierto. Sabe bien que los perdedores como yo no somos indispensables en este pozo del infierno; pero créame también ahora si le digo a usted que los pájaros chachachá llegan más bajo aun, y que jamás serán visionarios ni profetas, aunque los llamen la vanguardia, las cotorras salvajes, los guacamayos, el pavo real.  

Providencia (Microrrelato de Javier Santos Rodríguez)

microrrelato, Javier Santos Rodríguez

Vengo a hablarle, virgencita, tal vez sea que usted me falló, supongo que sin querer, o porque hay un plan divino que no conozco. En realidad, no debe ser su culpa, claro, porque usted no tiene pecado alguno, ¿no es cierto? Pero no se me ocurre cómo decirlo y pensarlo mejor. Soy una muchacha de pueblo chico, y bien que lo sabe, y también sabrá entender que a mí me cuesta la catequesis y los misterios de Dios.

Relato corto de Javier Santos Rodríguez: Día extraordinario

relato existencialista sobre el lunes

Estaba en el bar tomando un gin tonic cuando apareció mi primo Alberto y me llevó a la mesa de la pitonisa, una mujer muy rara que me tiró las cartas del Tarot y me mintió con promesas de una vida afortunada, feliz; de esas vidas hechas a nuestra medida y a nuestro antojo. Le creí. En ese momento caí en la trampa de los sueños, de las ilusiones baratas que se forjan en una mesita de madera gastada, manchada de grasa, con algunas aceitunas negras en un platito de vidrio muy similares, en la semi oscuridad, a rancias ciruelas pasas.

Dos textos en prosa de Javier Santos Rodríguez

3 textos en prosa

Si Rilke hubiera sido un maestro más condescendiente, y yo entonces su joven poeta discípulo, y si esas famosas cartas me hubieran sido dirigidas a mí con afecto y no con rigor a cualquier otro aprendiz, y si además no me hubiese tomado tan en serio la voz altisonante del poeta, tan a pecho su juicio de valor de medir lo bueno y lo malo, tal vez, entonces, no me habría inclinado yo finalmente hacia el renegado de Gombrowicz, quien por rústico y rebelde contra los poetas me invitó desde un principio a escribir en mi llana y triste prosa.

Relato corto de Javier Santos Rodríguez: Pase al frente

relato corto argentino

Las consecuencias devastadoras de la última guerra… No. Así no debería empezar. Pensá. Pensá. A ver de este otro modo: Las consecuencias terribles y devastadoras en las que el mundo se sumió después de la última guerra fueron por lo mismo orgánicamente devastadoras. No…, mejor cambio orgánicamente por sistemáticamente. Las consecuencias terribles y devastadoras en las que el mundo se sumió rotundamente después de la última guerra fueron sistemáticamente devastadoras…