Cuento breve recomendado: “La escopeta”, de Julio Ardiles Gray

Julio Ardiles Gray. Fuente de la imagen

 

“Julio Ardiles Gray fue un escritor y periodista argentino. Su obra, no demasiado conocida, es un ejemplo de gran coherencia narrativa, no sólo por la diversidad de anécdotas, de personajes que desaparecen para reaparecer en otro libro, sino por la estructura común que se proyecta en un mismo clima de alta tensión dramática y poética”.
Pedro Orgambide
El cuento seleccionado es una muestra del viejo tema literario denominado “El viaje en el tiempo”, en el que los sucesos vividos en un tiempo de transcurso y desarrollo aparentemente normal significan en realidad el paso de cientos de años con el consiguiente descoloque del protagonista cuando de ello se percata. En dos de los cuentos populares maravillosos recomendados en esta sección se planteaba este tema: en el japonés EL PESCADORCITO URASHIMA, y en el georgiano LA BELLEZA DE LA VIDA. Aunque perteneciente al mismo tema general, el relato que nos ocupa trata de la actualización -con muchas variantes- de una leyenda medieval conocida como “El monje y el pajarillo”, leyenda que pretendía explicar de alguna manera el misterio teológico de cómo podía ser el gozo de la eternidad y que tuvo amplia repercusión en el mundo occidental. Aparece situada esta antigua leyenda en numerosos monasterios como el cisterciense de Heisterbach, cerca de Bonn, o el benedictino flamenco de Afflighem, y fue recogida en el siglo XII por Jacobo de la Vorágine en su Leyenda Áurea. En España hay dos versiones importantes: la más antigua sitúa la leyenda en el siglo X, en un primitivo monasterio antecedente del actual San Salvador de Leyre (Navarra) y tenía como protagonista el abad de dicho monasterio, San Virila. La otra versión española de la leyenda está ligada a San Ero, abad en el siglo XII del monasterio cisterciense de Armenteira (Pontevedra) y aparece recogida en la Cantiga CIII de Santa María de Alfonso X el Sabio. En todas ellas se cuenta, con ligeras variantes, la misma historia. Un monje se planteaba obsesionado el misterio de la eternidad. En una de sus meditaciones fuera del monasterio se sentó al lado de un arroyo cristalino y a la sombra de un árbol. Un ruiseñor comenzó a cantar, y el canto del pajarillo era de sonido tan agradable y armonioso, que el monje se olvidó del tiempo que pasaba y se quedó embelesado, escuchando aquel maravillosos canto. Cuando despertó todo era distinto, todo había cambiado porque habían trascurrido doscientos o trescientos años.
“La escopeta”, como ya he indicado, es una recreación y transcripción moderna de la vieja leyenda medieval.
Miguel Díez R.

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