
Escritor Tulio Febres Cordero. Fuente de la imagen
Según la tradición de los Mirripuyes (tribu de los Andes venezolanos), la primera mujer se llamaba Caribay. Era hija del ardiente Zuhé (el Sol) y de la pálida Chía (la Luna). Se la consideraba el genio de los bosques, imitaba el canto de los pájaros, jugaba con las flores y los árboles y un día se encontró con las cinco águilas blancas que, según la tradición indígena, se convertirían en las cinco majestuosas montañas de las Sierras Nevadas de Mérida, siempre cubiertas de nieve: La Corona, La Concha, La Columna, El León y el Toro.

