Microrrelato de Miguel Bravo Vadillo: Laberinto

 

“Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre,

 y eso es lo que realmente somos”.

                                                                                                         José Saramago.

 

Se sienta frente al espejo y se quita la máscara. En un alarde de inspiración, el actor se pregunta si debajo de aquel disfraz no habrá muchos otros encubriendo su verdadero ser. Entonces, no bastándole con haberse desprendido de su personaje, decide no volver a aparecer en público hasta haber descubierto su yo auténtico. “Debo alcanzar esta meta aunque sea pasando hambre”, se dice, haciendo suyas las palabras de Séneca. Cargado de paciencia, comienza a despojarse de todo lo artificioso que encuentra en sí mismo: prejuicios y apariencias que había ido acumulando a lo largo de toda una vida de sufrimiento y sueño. Pero cada vez que cree haber alcanzado su genuina e incontestable naturaleza, no tarda en preguntarse, suspicaz, si aquello no será otra máscara. “El mundo es el escenario donde los hombres –personajes que adoptamos infinidad de máscaras– representamos el teatro de la vida. Entonces, ¿qué puede haber bajo una máscara, sino otra?”, reflexiona.

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Microrrelato de Isabel Bono: Stand by

microrrelato Isabel Bono
Escritora Isabel Bono. Fotografía: ©María Carvajal

Microrrelato de Isabel Bono: Stand by

Asimilo. Eso creo. Poco a poco voy asimilando mi vida, con una constante sensación de llevar varios años de retraso. Hoy, por ejemplo, se me cayó encima una conversación y un paseo en el que te hice unas fotografías. Una tarde de hace siete años, con el corazón en la garganta y las infinitas ganas de besarte.

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Microrrelato de Itsván Örkeny: El conductor

Cartel publicitario de los coches Wartburg. Fuente de la imagen


“Los cuentos anexos, a pesar de su brevedad, son obras de plena validez.
Su principal ventaja consiste en que uno ahorra tiempo con ellos, puesto que no exigen una atención desmedida, de esas que se prolongan por semanas o meses. Mientras se cocinan los huevos pasados por agua o mientras logramos comunicarnos con el número telefónico que estamos marcando, leamos un cuento de un minuto“.
Itsván Örkeny

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Libro digital: Griego para perros, de Antonio Báez Rodríguez

 

antonio báez rodríguez
Griego para perros, de Antonio Báez Rodríguez. Editorial Sabara, 2012.

Antonio Báez Rodríguez (Antequera, Málaga, 1964), profesor de latín y griego en un instituto público de secundaria en Málaga, es autor del libro de cuentos Mucha suerte (Narrador.es, Bilbao, 2008) y de la novela corta, La memoria del gintonic (Talentura, Madrid, 2011). Ha aparecido en diversos medios digitales y antologías, como Velas al viento. Los microrrelatos de La nave de los locos (Cuadernos del vigía, Granada, 2010) y Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español (Menoscuarto, Palencia, 2012).

Acaba de publicar un nuevo libro, en versión digital, titulado Griego para perros (Sabara, 2012), una antología de microrelatos articulados sobre un andamiaje novelado. Os ofrezco dos de esos microrrelatos: “Alcohol” y “Virginidad”.

Griego para perros se puede descargar en Literaturame (3,03 euros) en formato ePub sin DRM.

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Microrrelato de Miguel Bravo Vadillo: El bello tapiz

microrrelato Miguel Vadillo
Adán y Eva en el Paraíso Terrenal”, de Peter Wenzel (1745-1829). Museos del Vaticano. Fuente de la imagen en Internet

EL BELLO TAPIZ

Miguel Bravo Vadillo

(microrrelato)

Un joven poeta vivía fascinado por la exquisita belleza de un tapiz. El tapiz representaba un vergel en el que hombres y mujeres (algunos aparecían casi desnudos) vivían con absoluta placidez en compañía de exóticos animales, disfrutando de cuantos placeres los dioses habían tenido a bien concederles (placeres tanto carnales como espirituales; aunque, como solía decir el poeta, “el placer de la carne también lo es del espíritu”). El colorido del tapiz era tan vívido y natural que si el poeta alargaba su brazo podía acariciar la realidad misma, oler las flores, gustar los alimentos, escuchar las palabras de aquella joven ninfa que leía a sus hermanas del libro voluminoso. Así, el tapiz deleitaba el espíritu del joven poeta no sólo a través de sus ojos sino también del resto de sus sentidos.

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Microrrelato de Francisco Rodríguez Criado: “Pechos”

El rostro de la mujer, que no cumplía ya los cincuenta, moldeó una sonrisa amiga en cuanto hice acto de presencia. Eso fue lo primero que encontré después de tanta oscuridad: la caricia de una sonrisa que insinuaba: “Llevo años esperándote”. Para no malograr sus sueños, me enamoré locamente de ella. Diré la verdad: no era atractiva. Tenía un peinado algo anticuado. Nada de Coco Chanel o salones de belleza.

Microrrelato de Martín Gardella: “Inspiración en cápsulas”

Una llamativa publicidad ofrecía una solución para escritores carentes de imaginación. Por unos pocos pesos, se recibía una encomienda por correo postal. “Para poder escribir una buena historia, nada mejor que vivirla”, era el lema del producto. El escritor quiso probar.

Microrrelato escondido: “[Autor del Génesis y del Báltico]”

Cuando en el siglo XVIII, unos científicos suecos descubrieron leves alteraciones en la línea costera del Báltico, los teólogos se apresuraron a enviar representantes al gobierno de Estocolmo exigiendo que fuera condenado este descubrimiento por no ser consistente con la doctrina del Génesis.

Cuento breve recomendado (6): “La montaña”, de Enrique Anderson Imbert

El niño empezó a trepar por el corpachón de su padre, que estaba amodorrado en la butaca, en medio de la gran siesta, en medio del gran patio. Al sentirlo, el padre, sin abrir los ojos y sotorriéndose, se puso todo duro para ofrecer al juego del hijo una solidez de montaña. Y el niño lo fue escalando: se apoyaba en las estribaciones de las piernas, en el talud del pecho, en los brazos, en los hombros, inmóviles como rocas. Cuando llegó a la cima nevada de la cabeza, el niño no vio a nadie.