Cuento navideño: La magia de los viejos juguetes | Rafael Garcés Robles

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Mientras María Petronila escudriñaba viejas fotografías y papeles amarillentos que guardaba como un tesoro en la vieja cartera de cuero heredada de su abuela Faustina, encontró un papel con manchas oscuras y cuarteado por los dobleces del tiempo y del descuido que ella nunca había guardado, sin embargo empezó a sospechar de su memoria, pero concluyó en seguida que alguien le hubiera puesto ese papel en el bolso

Cuento navideño de Arthur Conan Doyle: El carbunclo azul

cuento de Navidad de Sherlock Holmes

Recuperamos al Sherlock Holmes más navideño, con un relato titulado “La aventura del carbunclo azul”.

Esta historia de Arthur Conan Doyle nos lleva a la época de la Navidad, cuando su famoso detective tiene que investigar un suceso que parte de un incidente callejero que ha dejado dos pistas que seguir: un sombrero en mal estado y una oca que guarda en su interior un carbunclo (que es, recordemos, una piedra preciosa).

Cuento de Navidad (Vladimir Nabokov)

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Cuando sus huéspedes se hubieron ido se sentó en su mesa y apoyó la cabeza en su gran mano blanca. Junto al tintero había algo que parecía un vaso sencillo y cuadrado con tres plumas hincadas en una especie de caviar de bolas azules. El objeto tenía unos diez o quince años: había sobrevivido todos los tumultos, mundos enteros habían caído despedazados en torno de él, pero ni una de aquellas bolas de cristal se había roto

Relato corto de Octavi Franch: Feliz Navidad, amor mío

feliz navidad

Claro que también habrían podido escoger la alternativa de llevarlo a cabo en verano, pero sus respectivos jefes de departamento no habrían aceptado que, tanto Silvia como él, estuviesen dos meses lejos de sus lugares de trabajo. Así pues dijeron «Sí, quiero» el 20 de diciembre; por la mañana escucharían a los niños madrileños de la lotería estatal y al siguiente subirían a un avión que los trasladaría a un recóndito, exótico y poco concurrido paraje: Isla Reunión.

Cuento de Navidad de Antón Chéjov: El árbol de Navidad

Cuento de Navidad de Anton Chéjov

Cuento de Navidad de Antón Chejov: El árbol de Navidad

Vanka Chukov, un muchacho de nueve años, a quien habían colocado hacía tres meses en casa del zapatero Alojin para que aprendiese el oficio, no se acostó la noche de Navidad. Cuando los amos y los oficiales se fueron, cerca de las doce, a la iglesia para asistir a la misa del Gallo, cogió del armario un frasco de tinta y un portaplumas con una pluma enrobinada y, colocando ante él una hoja muy arrugada de papel, se dispuso a escribir. Antes de empezar dirigió a la puerta una mirada en la que se pintaba el temor de ser sorprendido, miró al icono oscuro del rincón y exhaló un largo suspiro. El papel se hallaba sobre un banco, ante el cual estaba él de rodillas.

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Cuento de Jorge Bucay: Milagro de Navidad

Cuento de Jorge Bucay, Milagro de Navidad

Su parroquia, bastante alejada de la plaza central del pueblo, se mantenía casi ignorada y oscura durante todo el año. Sin embargo cada diciembre, cuando se acercaba la Navidad la calle entera de la iglesia parecía adquirir luz propia. Es verdad que el desproporcionado árbol de Navidad que el anciano armaba en el ciprés de la vereda, frente a la iglesia, irradiaba un brillo incomparable, pero no era sólo eso. Cada ladrillo del frente del viejo edificio parecía iluminarse desde adentro y alumbrar la que hasta unas horas antes era una de las calles más oscuras del barrio. Desde la otra punta del pueblo se veía la luminosidad que parecía expandirse desde la vieja parroquia elevándose en el cielo.

Cuento de Emilio Gavilanes: Carta a los Reyes

Cuando ella murió, yo tenía quince años. Me llevaron a vivir con unos tíos míos que vivían en Madrid y a los que no había visto nunca. Tenían tres hijos. Dos hijos y una hija. Nunca me llevé bien con ellos. O más bien al revés: nunca se llevaron bien conmigo. Bueno, no se llevaban ni bien ni mal con nadie. Ni siquiera entre ellos. Apenas se hablaban. Y cuando lo hacían se mostraban muy educados. Como si fuesen extraños. La casa siempre estaba en silencio. No se oía música. Nadie cantaba. Nadie reía. Nadie lloraba. Nadie gritaba. Parecía que estaban en una casa extraña. Yo tenía la impresión de que había ocurrido algo terrible y nadie me lo decía.

Cuento de Emilio Gavilanes: Carta a los Reyes

Yo no conocí a mis padres. Murieron cuando tenía dos años, en un accidente. Me crio mi abuela, que vivía con ellos. Cuando digo “mi abuela” me refiero a mi abuela materna. A los otros abuelos tampoco los conocí.

No supe el tipo de educación que me estaba dando hasta que murió y salí de aquella casa y me relacioné con otra gente, pues hasta entonces yo casi únicamente hablaba con ella. Mientras vivió, nunca salí solo a la calle. No fui al colegio. Ella me enseñó a leer y a hacer cuentas. Yo no sentía necesidad de amigos. Cuando la acompañaba a la compra, o a un recado, a cualquier sitio de la calle, muchas personas me decían cosas y me saludaban, pero todo era tan breve que no tenía tiempo de darme cuenta de que no eran iguales que ella.

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Cuento de navidad, de Jorge Bucay

En una casa más o menos humilde de un país cualquiera vivía una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos. Juan, el hijo mayor de 24 años, casi abogado y Priscila, la pequeña de apenas 4 añitos.
Árbol de navidad. Fuente de la imagen

Cuento de navidad, de Jorge Bucay

En una casa más o menos humilde de un país cualquiera vivía una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos.  Juan, el hijo mayor de 24 años, casi abogado y Priscila, la pequeña de apenas 4 añitos.

Al acercarse la Navidad el padre había comprado un rollo de cinco metros de papel metalizado para poder envolver los regalos antes de ponerlos en el modesto arbolito, armado desde principios de Diciembre en la entrada de la casa.  El 23 en la noche, el hombre se decidió a empaquetar los regalos, más simbólicos que valiosos, para Nochebuena.  Qué desagradable sorpresa fue encontrar en el estante del ropero, el tubo de cartón donde venía enrollado el papel metalizado, desnudo de los cinco metros del costosísimo papel de envoltura.

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