Cuento de terror de Pedro Benengeli

cuento de terror, pedro benengeli

Una paz muy alemana en un día de fiesta, sin apenas encuentros al cruzar por pueblecitos silenciosos de perfectas casas ordenadas, limpias aceras y cerrados comercios. Algo, sin embargo, había en el ambiente que no resultaba normal, una sensación de inquietud que no casaba con aquella calma ni con el precioso día primaveral que habían escogido para la excursión. Algo amenazador que se reflejaba, hasta con dulzura, en las nubes de aquel cielo velazqueño.

Luto (un texto filosófico de Pedro Benengeli)

Texto filosófico de Pedro Benengeli

Nunca creí que se le pudiera hacer duelo a un coche. Y sin embargo, cuando esos dos árabes (padre e hijo) se lo llevaron después de darme algunos billetes verdes, me quedé sorprendido, casi indiferente, pero sentí que me iba invadiendo un vacío indefinible, una especie de dolor que pugnaba por hacerse paso a través de mi impasibilidad

In Memoriam (por Pedro Benengeli)

In Memoriam

No me permitiste siquiera enseñarte mi mundo, mostrarte el lado bueno y malo de la libertad, hablar de horizontes, cenar en paz y concordia con un balcón abierto a la noche de verano. Por poco la muerte, celosa, impidió que nos reencontráramos acompañados de tu mujer y de tus hijos, para reconciliarnos frente al mundo y prepararnos en plenitud para lo inevitable. Me volviste a engañar, Julio.

Relato literario de Pedro Benengeli: Creta

creta, cuento

Pedro Benengeli nos ofrece un cuento literario narrado a su vez por dos personajes que conversan sentados frente a una chimenea. La historia narra las vicisitudes de uno de los personajes con una pareja de griegos que, cosas del destino, habían recalado en Extremadura, España.

El relato va intercalando dos momentos narrativos: el de los personajes que conversan entre sí y los sucesos que uno de ellos vivió con la citada pareja de griegos años atrás.

CRETA, una historia corta de Pedro Benengeli

Conocí una pareja de griegos en España.

Julio y yo estábamos sentados frente a la chimenea, en la que crepitaba un fuego amable, rodeados apenas por la luz mortecina de algunas velas. Fuera se extendía la noche invernal sobre el valle, con el ladrido de algunos perros en la lejanía. Mi amigo escuchaba resignado. A esas horas ya habíamos libado bastante, y nuestros sentidos estaban sobreexcitados por el exceso de alcohol. Encendí un cigarrillo y continué mi relato.

Sigue leyendoRelato literario de Pedro Benengeli: Creta

narrativa_newsletterp