Entrevistas en la mochila: Yoani Sánchez

Yoani Sánchez, Gloria Díez, Fernando Tellado
Yoani Sánchez, en el FNAC de Madrid. Fotografía: Gloria Díez

ENTREVISTAS EN LA MOCHILA, por Gloria Díez

¿Tiene un minuto..? Me parece que llevo unas preguntas en la mochila.

Hoy con Yoani Sánchez

Recién llegada de Cuba, cansada tras casi 48 horas de vuelos y conexiones perdidas, Yoani Sánchez tiene un vago aire de heroína, una Lady Godiva de las nuevas tecnologías, arropada por un chándal y una larga melena que le llega hasta la cintura.

Sigue leyendoEntrevistas en la mochila: Yoani Sánchez

narrativa_newsletterp

Agoreros deportivos

agoreros deportivos, textamentos
David Villa y Diego Costa, jugadores del Atlético de Madrid. Fuente de la imagen

AGOREROS DEPORTIVOS

Francisco Rodríguez Criado

Hay algo que distingue a los periodistas deportivos cuando hablan de fútbol: siempre se equivocan. Sé que un hecho no va a suceder cuando ellos insisten en la inminencia de ese hecho, y al contrario. Pero en este país un periodista que no dice, no escribe o no grita profecías no es un periodista. Inasequibles al desaliento, estos lumbreras de las ondas y de la prensa llevan vendiéndonos desde el principio de la temporada que el Atlético de Madrid, aun siendo un gran equipo, acabará sin opciones de ganar la liga. ¿Motivos? Una plantilla desigual, el cansancio, la presión… Excusas que encubren una triste realidad que antes o después acaba arruinando tantos vaticinios: la prensa deportiva de este país mantiene el culto a la personalidad a dos clubs: el Real Madrid y el Barça. Que un tercer equipo entre en liza por el campeonato lo aceptan solo de manera puntual, a modo de simpático ejercicio de intrusismo sin mucho futuro. Si bien los periodistas se quejan a menudo de la bipolarización de la liga, a la larga ellos mismos demuestran estar bipolarizados.

Sigue leyendoAgoreros deportivos

narrativa_newsletterp

El caso Raúl del Pozo

Abundando en su descenso a los infiernos, Raúl del Pozo pidió el pasado sábado en un programa televisivo que el Estado le ponga protección a su amigo Bárcenas. A del Pozo le ciegan la amistad o la ingenuidad: el Estado no debe proteger a Bárcenas sino protegerse de él: por eso está entre rejas. Si él o su familia necesitan protección, es lógico pensar que deben pagársela de su propio bolsillo. Dinero no es lo que ha faltado en esa casa donde el cabeza de familia ha estado robando durante los últimos veinte años: de ahí los millones bien guardados en paraísos fiscales.