Microrrelato de Pulo: El visitante

Llamaron a la puerta del piso golpeando cuatro veces, con la misma cadencia, con la misma sonoridad con que una vez lo hizo el maestro al iniciar su sinfonía. Abrí. Y allí estaba el inoportuno visitante, tan intempestivo, peliculero y misterioso como la aparición enmascarada del envidioso Salieri que una tarde de lluvia vimos en un cine